Un duro policía metropolitano de Tokio (Shun Oguri), acuciado por su adicción al juego, se ve inmerso en una espiral autodestructiva. Su situación da un giro crítico tras la misteriosa desaparición de la hija de un influyente político (Liv Morgan). A raíz de la ausencia de la joven, el turbio oficial japonés acaba siendo investigado directamente por el FBI. Para dar con el paradero de la desaparecida, el teniente se ve obligado a colaborar estrechamente con una agente estadounidense (Lily James). Obligados a entenderse, ambos investigadores deben adentrarse en los rincones más oscuros del hampa de Tokio. A medida que avanzan en el caso, la investigación los arrastra por un laberinto de giros bizarros y constantes peligros. Sin que ninguno de los dos lo sospeche, un desequilibrado asesino sigue atenta y secretamente cada uno de sus pasos. De este modo, la atípica alianza policial se transforma en un frenético descenso a los bajos fondos para mantenerse con vida.