En el corazón de la Mancha profunda, en la pequeña localidad de Cantoviejo, se desata una de las comedias negras más surrealistas y absurdas del cine costumbrista español. La historia sigue la odisea de Ramón (interpretado por José Mota), un hombre común que regenta una empresa de reformas junto a su esposa Eulalia (Yaël Belicha). Su tranquila existencia da un vuelco absoluto cuando sobrevive milagrosamente a un extraño atropello. Este aparente incidente es solo el detonante de una cadena interminable, desastrosa y ridícula de intentos de asesinato, a cada cual más inexplicable y absurdo. La caótica situación pone en jaque a las autoridades locales, dejando la investigación del caso en manos de una pareja de guardias civiles bastante particular: un veterano obsesionado con el protagonismo y una novata con nulo don de gentes. Sospechando que nada de lo que ocurre es casualidad, estos dos inútiles agentes deberán unir fuerzas para intentar resolver un hito criminal sin precedentes: el primer caso conocido de una "víctima en serie".