Federico (Paco León) lleva una existencia minuciosamente calculada y dedicada al ahorro obsesivo. El hombre contabiliza cada detalle cotidiano, desde los minutos de ducha hasta el consumo de vatios. Su rígido y controlado estilo de vida salta por los aires con la irrupción de Laura (Alícia Falcó). La joven se presenta sorpresivamente como la hija de cuya existencia el protagonista no tenía constancia. Dispuesta a revolucionar su hogar, la muchacha amenaza con arruinar su milimétrico sistema de gastos. Paralelamente, Laura (Alícia Falcó) se propone el firme objetivo de emparejarlo con Valentina (Miren Ibarguren). Enfrentado a las disparatadas situaciones que alteran su rutina, Federico se ve obligado a abrir su corazón. De este modo, la convivencia le enseñará al obstinado economizador que hay cosas que no tienen precio.