Premutos. El ángel caído
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Elvis Del Valle
Elvis Del Valle

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4,0
Publicada el 23 de mayo de 2026
Después de que The Burning Moon fuera estrenada, Olaf Ittenbach ya se había vuelto mucho más notorio y ahora con su tercer largometraje alcanzaría un reconocimiento mucho mayor. Premutos: Der Gefallene Engel es un proyecto con una ambición mayor y comparado con las películas anteriores, no cabe duda de que es la mejor de las primeras tres películas de Ittenbach. Para este punto Olaf Ittenbach podría haber estado siguiendo el ejemplo de Peter Jackson, aunque sin alcanzar el mismo nivel del director neozelandés en su primera etapa. Lo que si se puede apreciar es que esta película deja notar bastante que ha sido influenciada por The Evil Dead y Braindead. En aspecto técnico se nota que Olaf ha mejorado bastante al momento de ejecutar la película. Black Past tenía calibre de una película para VHS y The Burning Moon parecía una película hecha para la televisión. Eso se debía a que fueron filmadas con la cámara más compacta que se podía conseguir. Premutos: Der Gefallene Engel por suerte contó con una cámara más profesional y aunque hay escenas oscuras que son difíciles de apreciar, la película tiene una calidad fotográfica mucho mejor. Claro que la película no fue hecha con un presupuesto grande, pero ha habido un mejor manejo y tiene el aspecto de una película de serie B más trabajada. Las películas anteriores de Ittenbach iban más por el lado de una producción de serie Z. Esta película luce diferente y da la sensación de ser una producción hecha en Hollywood durante los años 80. Eso demuestra que el presupuesto de la película fue más alto que el de las dos películas anteriores y se consiguió dar como resultado una película de serie B bastante aceptable. Los efectos especiales también luce muy bien y mucho más profesionales. Aquí se nota que Olaf ha mejorado bastante sus habilidades para el gore y el maquillaje. Puede que quizás algunas escenas gore tengan poca credibilidad y la experiencia no es quizás tan grande como las películas anteriores de Ittenbach. Pero para los estándares de una película de horror ochentera, los efectos especiales están bien hechos y son mejores que lo visto en Black Past y The Burning Moon en cuanto calidad. Premutos: Der Gefallene Engel se aprecia bastante por su manejo de efectos prácticos y para ese entonces la era digital estaba surgiendo. La época de las películas con efectos prácticos y artesanales estaba terminando, así que Premutos: Der Gefallene Engel fue una de las últimas joyas de esa época.

Mientras los efectos prácticos, la calidad fotográfica, el tono y el manejo de los personajes dan un toque de The Evil Dead, la película sigue el ejemplo de Braindead al orientarse bastante a la comedia. Las películas anteriores de Olaf intentaban ser serias y las actuaciones flojas eran su mayor debilidad. Eso se notaba más en The Burning Moon que a veces caía en la comedia involuntaria. Con Black Past al menos hubo algo de humor intencional para equilibrar la balanza. Premutos: Der Gefallene Engel opta más por el lado de la comedia haciendo que esta vez haya un mejor balance entre los momentos serios y los momentos hilarantes. La película recurre a la comedia en los momentos necesarios, sobre todo cuando se está enfocando en el elenco. Al igual que en las películas anteriores, aquí se recurrió a un elenco poco profesional con un par de actuaciones malas y otras inexpresivas. El actor que interpreta a Jesucristo en uno de los flashbacks fue el más flojo de todos. Pero el elenco demuestra que ha estado justificado que esta película se hiciera como una comedia. En Black Past se recurrió al humor para compensar las malas actuaciones. En Premutos: Der Gefallene Engel se vuelve a usar esa fórmula, pero de mejor manera. Al ser una comedia, las actuaciones no necesitan ser tomadas muy en serio. Hay incluso diálogos que caen en lo ridículo, pero terminan siendo parte de la gracia. La comedia favorece bastante las actuaciones porque da la sensación de que los actores actúan así apropósito. Nada más la película se torna sería cuando los actores comienzan a actuar mucho más en serio y hay un balance similar al de Braindead. En ese aspecto el nivel actoral está más regularizado y mejor controlado que en Black Past y The Burning Moon.

Lo que también hace especial a Premutos: Der Gefallene Engel es que es una película con un nivel de ambición que refleja bastante creatividad y originalidad. Tiene una idea que retoma las raíces del terror en las antiguas creencias o en el folclore. Lo que la película ofrece es algo que la diferencia bastante de otras obras del género y le da una identidad propia. En vez de tener una figura bíblica como Lucifer en el eje principal, Olaf crea un nuevo mito introduciendo a Premutos como el ser más antiguo que fue el primero en ser desenterrado del cielo. Se trata de un ser antiguo que podría acercarse a la mitología de Lovecraft, pero actúa más como el antecedente de Satanás. Premutos tiene una connotación apocalíptica al ser una entidad que busca volver al plano mortal por medio de su hijo y destruir toda la creación con un ejército de zombies. La idea de la película sería algo cercano a una especie de epopeya de horror porque tiene momentos donde actúa como un mitológico relato épico. Más precisamente en los flashbacks de épocas pasadas. La introducción con una épica batalla ofrece algo bastante prometedor y antes de llegar al periodo principal, hay un salto al año 1942 durante la Segunda Guerra Mundial. Aquí se introduce a un ermitaño que ha tratado de usar el poder de Premutos por medio de una sustancia para resucitar a su difunta esposa. Este momento es para dar contexto sobre cómo Premutos crea a su ejército de zombies. No hay una explicación sobre el origen de la sustancia amarilla, pero sería desde luego un equivalente de la sangre de Cristo con un poder sobrenatural. En uno de los flashbacks se muestra que esta sustancia tuvo algo que ver con la resurrección de Cristo. Lo que se sabe sobre la sustancia es algo vago y la película podría haber brindado más contextualización. Lo que tiene más importancia en la historia es el joven Matthias que por el momento tiene rol protagónico. Es un chico que sufre bastantes infortunios y no parece alguien especial hasta que va teniendo flashbacks sobre sus vidas pasadas. Matthias ha tenido otras vidas donde fue testigo de la crucifixión de Cristo, estuvo presente en la epidemia de La Peste Negra, combatió con los escoceses en una cruzada y fue soldado ruso en La Segunda Guerra Mundial. Los flashbacks dan una explicación clara y breve sobre quien es Matthias realmente y cuál es su propósito. Aun cuando su padre encuentra el estuche con el libro que explica todo, Matthias se niega a creer que forma parte de algo grande. El libro menciona una trinidad del mal que Matthias va experimentando para que se convierta en la llave que abrirá la entrada de Premutos al plano mortal. Uno de esos pasos es la eterna agonía que Matthias va sufriendo tras el incidente en el partido de futbol. El siguiente es el deseo que se manifiesta a través de la atracción que tiene Matthias hacia su vecina Sandra. Este personaje menor solo es usado como herramienta para el deseo de Matthias y las fuerzas del mal se encargan de terminar esa fase. Ya después la trinidad concluye con la transformación que es algo que se ve en los flashbacks de Matthias y que él termina experimentando. La escena de la transformación es sin duda uno de los momentos más impresionantes de la película. Para que la película no se quede sin protagonista, da a conocer a otros personajes para continuar el resto de la historia. Sigue la misma fórmula de The Evil Dead porque no hay un protagonista definitivo hasta que quede al menos algún superviviente, así que el rol principal va variando. Durante los últimos momentos que tiene Matthias como protagonista, la película va presentando a los demás personajes que podrían ser los siguientes en asumir el rol. Por el lado de la familia de Matthias tenemos a Walter, un veterano de guerra que busca disciplinar a su hijo para que sea fuerte. A ser un excombatiente cuenta con armamento a su disposición que será de mucha utilidad. Desde armas de fuego hasta un tanque que aparece como sorpresa final. Walter es un personaje rudo y divertido al mismo tiempo cuyo intérprete Christopher Stacey lo hace una de las mejores cosas de la película. Su esposa Igne es una esposa tradicional que se preocupa bastante por Matthias y actúa como un buen ejemplo de maternidad. Su relevancia en la película es mínima. Desde luego no falta Rosalina, la hermana de Matthias. Es una chica aventurera con tendencias masoquistas cuyo único plan es pasar una noche de placer con su amado Tacco. Es una subtrama insignificante que solo sirve como gag. El resto de personajes son amigos de la familia de que Matthias que si tienen un peso en lo que queda de la historia. Ellos son Hugo, Edith y Tanja. Edith es una mujer clasista y narcisista que trata a su esposo Hugo con inferioridad y solo piensa en su propia persona. No siente respeto por su matrimonio y muestra interés en su amigo Christian. Cuando las cosas comienzan a salir mal, Edith no hace otra cosa más que victimizarse. Su esposo Hugo es un hombre que en el pasado tuvo ambiciones, pero quedo marcado por la muerte de un viejo amigo Jürgen. Dicho trauma ha hecho que Hugo perdiera seguridad de sí mismo y comenzara volverse dependiente de Edith. Hugo es un hombre reprimido que incluso ama a Tanja y la desea desde hace mucho tiempo. Cuando los zombies comienzan a atacar, Hugo tiene la oportunidad de liberarse de las ataduras que Edith le impuso y volver a recuperar la hombría que ha estado reprimiendo. Al igual que Walter, Hugo pasa a convertirse en una figura heroica. La película tiene personajes con historiales fascinantes que se podrían haber conocido más, pero hubo demasiado enfoque en Matthias para poder hacer eso. Aun así, estos personajes aportan momentos de gracia y espectáculo cuando Matthias pierde protagonismo.

Aun sin alcanzar el estatus de obra maestra, Premutos: Der Gefallene Engel es una muy buena película con una interesante mitología. Tiene sus limitaciones por seguir las normas de una película de explotación que prioriza el espectáculo, pero no se puede negar que tiene mucho potencial. Dejo algunas cosas fuera y algunos vacíos que podrían haber justificado una secuela que profundizara más la mitología. Pero ya no había nada más para contar, así que Olaf al menos hizo algo digno para su carrera cinematográfica. Solo se puede decir que esta es otra joya del cine de horror que todo amante del género tiene la obligación de ver y apreciar. Aunque no ha sido muy trascendental, vale la pena darle una oportunidad. Mi calificación final para esta película es un 8/10.
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