The Burning Moon
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Elvis Del Valle
Elvis Del Valle

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2,5
Publicada el 19 de mayo de 2026
Olaf Ittenbach había debutado de manera aceptable con Black Past debido a su capacidad de crear gore bien elaborado con poco presupuesto. Ya unos tres años más tarde volvió a impactar con su segundo largometraje que es casi igual de alocado, pero que escandalizó lo suficiente para que el director comenzara a ganar la fama que mantendría en los años posteriores. The Burning Moon es una película legendaria tanto en el cine underground como en el cine gore, aunque no se trata de una obra maestra que esté al nivel de Braindead. Pues al igual que Black Past, es una película que se hizo con un presupuesto limitado y con gente poco profesional. Aunque hay que admitir que en aspecto visual luce un poco mejor que Black Past. La película anterior dejaba muy en evidencia que se trataba de un proyecto de bajo presupuesto hecho con una cámara a mano. Aunque The Burning Moon se hizo de una manera similar, tiene el aspecto de una película hecha para la televisión y eso ya es una mejora comparada con la calidad VHS de Black Past. También se mejoró la partitura de . Striedl y el compositor consiguió hacer una música que se oye más profesional. El sonido tiene algún par de fallas evidentes y la parte más curiosa es que la voz de la madre de Peter es la que más parece haber sido doblada. Cabe mencionar que la película cuenta con el mismo nivel de actuación de Black Past. Hay actuaciones que son pasables y otras que son flojas. A diferencia de Black Past, no hay humor o situaciones cómicas que ayuden a cubrir las malas actuaciones. Aunque si puede haber algo de humor en algunas situaciones como en el segmento Julia's Love, no basta para disfrazar los momentos risibles que caen en la comedia involuntaria. Eso es un punto en contra porque The Burning Moon trata de tomarse mucho más en serio mientras Black Past a veces usaba el humor para equilibrar el tono serio con los momentos risibles. Podría decirse que la película es mala a propósito, pero eso le da bastante gracia para que sea tan divertida como Black Past. Olaf se toma un poco más en serio la película en la ejecución y los errores de continuidad o edición son menos evidentes que en Black Past. Tiene estos errores, pero pueden pasar desapercibidos si se deja llevar por la experiencia. En lo que respeta al gore, Olaf no hizo un mal trabajo. Hay algunos efectos que si se ven falsos como la escena del ojo en la garganta de Julia que sí se nota el uso de utilería. Algunas escenas de Julia's Love son mostrados en un segundo para no dar tiempo en notar que lo maniquís son muy evidentes. Para eso requiere de pausar la película en ciertos momentos para ver mejor las escenas. Pero mayor parte del gore al menos cumple con su objetivo. Desde luego la película no es tan bestial y demencial como Black Past en las escenas gore, pero Olaf decidió reservar lo mejor para la secuencia del infierno en el segmento The Purity. Debido al presupuesto, esa secuencia parece una atracción de un parque temático. Es como si Olaf hubiera construido algo digno de una casa embrujada para parques de diversiones. Pero es una secuencia que tiene una prometedora visión sobre el infierno con toques de Silent Hill y Hellraiser. La secuencia concluye con impresionante desmembramiento bestial que luce bastante profesional comparado con las demás escenas gore de la película. The Burning Moon deja un buen sabor de boca al final para los fanáticos del horror y el gore.

Ahora analizando las historias y personajes, se nota que Olaf quiso hacer algo mucho más ambicioso que superara la simpleza de Black Past como una historia de horror cliché. The Burning Moon tiene ideas que seguiría los estándares del cine de horror ochentero, pero va más por el lado de Tales From The Crypt. La historia que sirve como conductor e introducción tiene algo que va más apegado a la realidad y que ya es de por sí una introducción siniestra. El joven Peter sirve como presentador de las dos historias y sería el narrador más crudo que podría existir. Peter es un delincuente juvenil demasiado dependiente al consumo de drogas. No parece alguien dispuesto a dejar esa vida y tampoco parece importarle que lo hayan rechazado en la entrevista de trabajo vista al inicio. No le interesa trabajar y tampoco ser responsable. Es alguien que parece disfrutar de esa vida y tiene conflictos con sus propios padres que no toleran la vida que lleva. El único acto de responsabilidad que le encargan es cuidar de la pequeña Annette y eso sería un grave error. Cuando Peter se pone a narrar las dos historias para Annette lo hace bajo el efecto de la heroína. Su alucinación de la luna ardiendo no solo justifica el título de la película, es una muestra clara del derrumbe mental que está teniendo Peter al narrar las historias. Dado que está bajo el efecto de las drogas, las dos historias tienen momentos exagerados que evidencian que son parte de los delirios que tiene Peter.

La primera historia Julia's Love se inclina más por el lado del slasher siguiendo los estándares del horror alemán underground. Julia termina involucrándose con un maniaco sin saberlo en lo que parece ser una cita a ciegas. Algo que parecía predestinado debido a que Julia admite que ha salido con tipos inusuales en sus relaciones anteriores. Julia es una chica que lleva tiempo esperando al hombre ideal, pero parece que ese nunca fue su destino y su encuentro con Cliff terminaría siendo la peor experiencia que le tocaría como algo definitivo. El antagonista Cliff Parker es una asesino con un historial trágico que ha quedado marcado por la muerte de su madre a manos de su abuelo. Cuando Cliff le explica a Julia sus motivaciones, se entiende que su único deseo es ser amado y aceptado. La muerte de su madre significó una perdida importante porque Parker perdió a la única persona que lo comprendía. El historial del personaje explicado al inicio basta para entender cómo esa perdida lo afectó al punto de caer en la locura. Pasó a ser un marginado solitario que usa la violencia como respuesta al rechazo y falta de comprensión. Cliff Parker ve a Julia como la única oportunidad de reintegrarse a la sociedad y recuperar el amor y aceptación que ha perdido en su infancia. Su único obstáculo es su voluntad de asesinar que él justifica como un acto de liberación para aquellos que no sienten amor. Cliff Parker tiene un historial interesante que merecía desarrollarse más a fondo y el segmento tenia potencial para ser una película en solitario. Aunque muchas cosas pasan en esta historia por conveniencia del guion, al menos la idea es lo bastante competente para que esto fuera un buen slasher.

La segunda historia va más por el lado mítico y tiene una buena idea. El padre Ralf es un sacerdote que lleva una doble vida que se siente como una buena alusión a la hipocresía de aquellos que parecen devotos al cristianismo. De día ante los habitantes de Niederbayern actúa como un cristiano ejemplar que apoya a las personas, consuela a los conocidos de sus víctimas y defiende a Justus de sus acosadores. De noche Ralf muestra otra faceta al ser un devoto al satanismo que hace todo lo contrario a los principios del cristianismo. Ralf justifica sus asesinatos viéndolos como un acto de purificación y liberación para las almas de sus víctimas. Otra excusa que Ralf utiliza al hablar con Justus es que Dios en algún momento debe llevarse las almas de los humanos para que regresen al cielo donde pertenecen. Existen contradicciones en las justificaciones de Ralf. En el libro satánico dice una cita que dicta que Dios es un dios falso y que sus seguidores serán liberados para ir al reino celestial de Lucifer, que sería en este caso el infierno. Uno de los asesinatos de Ralf es un evidente sacrificio con el cual Ralf ya se está preparando para pasar al siguiente plano y liberar su alma del falso dios. La película solo muestra un momento de su niñez donde obtiene el libro del infierno por parte de un demonio. Aunque no hay una explicación especifica, se entiende que en ese momento de su niñez Ralf se dedicó en secreto al satanismo para obtener conocimiento prohibido. Pero en ese flashback también se da a entender que Ralf se convirtió en sacerdote por petición de su padre. Así que se puede concluir que a Ralf nunca le intereso el cristianismo y lo utilizó solo como una fachada. Para Ralf, Satanás es el verdadero camino y no Dios. Justus es otro personaje al que también se le da importancia por ser un granjero inocente e introvertido a quien acusan injustamente de los crímenes de Ralf. Es un personaje que da lástima y es el único a quien Ralf le tiene bastante cariño. Justus pasa a ser un mártir que Ralf utiliza para castigar a Frankie. Ralf hace la promesa de que cualquiera que lastime a Justus sería castigado y es una promesa que se cumple demostrando la amistad que Ralf tenía por el granjero. Como Ralf ha demostrado a este punto su devoción a Satanás, es seguro que ganó un lugar junto al señor de las tinieblas y una autoridad que le permitió cumplir esa promesa. Así el segmento conduce a la horripilante escena del infierno donde Frankie es sometido a un tormento que el amo del infierno describe como un placer definitivo que va más allá del dolor humano. Esto claramente hace referencia a Hellraiser y su visión del infierno. No solo como un lugar donde los pecadores son quemados en fuego, sino donde son desmembrados en un ciclo de sufrimiento interminable. Este último relato termina teniendo interesantes matices ocultos tras una historia simple que funciona como horror religioso. Aunque su debilidad es el guion, al menos ofrece una buena experiencia al momento de acabar.

The Burning Moon es sin duda una fascinante película de cine gore con ideas bastante prometedoras. El presupuesto limitado y la falta de equipos profesionales son lo único que la alean de ser otra gran obra maestra del cine de horror. Al final resulta ser una película mediocre, pero hecha con la misma pasión que Ed Wood le daba a sus proyectos. Así que esta película vale la pena verla porque detrás de su mediocridad existe una creatividad que se puede apreciar. Para cualquiera que tenga fascinación por el cine gore más extraño y bizarro, The Burning Moon es una buena opción para pasar un satisfactorio momento de entretenimiento. Mi calificación final para esta película es un 5/10.
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