De vez en cuando la cartelera nos sorprende con películas originales, frescas y divertidas con una trama bien desarrollada y unos personajes muy bien dibujados que no necesitan de grandes campañas de marketing, ni una abrumadora publicidad, ni del 3D para hacerte salir del cine con una sonrisa y la sensación de haber dado por bien aprovechado el precio de la entrada y las dos horas empleadas. Ahora me ves… es una de esas películas.
Si como yo, disfrutabais de pequeños con la magia de Juan Tamariz, Pepe Carroll o David Copperfiel, también disfrutareis viendo esta película, con unos trucos grandiosos y espectaculares, más en la línea de Copperfiel. A parte del robo del banco hay otros dos robos igual de magníficos y varios trucos de cartas, prestidigitación y mentalismo a lo largo de toda la película que os dejaran con la boca abierta, muy bien realizados. Suponemos que están rodados con efectos especiales, pero la gracia está en que no se note, y os puedo asegurar que no se nota.
La trama no solo es magia, también hay una emocionante e intensa persecución del FBI y de Thaddeus Bradley de los cuatro magos que te mantiene alerta toda la película para conseguir adivinar “donde está la pelotita”, los “Cuatro Jinetes” no se quedan el dinero, siempre lo reparten entre sus espectadores, tanto altruismo es sospechoso. El director juega con el espectador dejándole perplejo y preguntandose ¿qué ha pasado? y lo más importante ¿cómo lo han hecho?, todo tiene su explicación en un momento u otro y una gran sorpresa final de la que se dan pocas y sutiles pistas que te dejarán con la boca abierta una vez más, estar muy atentos a los detalles, toda la película es un ejercicio de distracción constante y, como ya habréis supuesto, nada es lo que parece.
Altamente recomendable, hacía tiempo que no disfrutaba tanto de una película, dejaros llevar por la magia y las sorpresas, y si sois de los que os gusta descubrir los trucos, os aconsejo verla con perspectiva y hacer caso de un consejo que repiten varias veces los protagonistas: “cuanto más cerca estén, menos verán en realidad”.