La película está rodada en el verdadero Yankee Pedlar Inn, de Torrington, Connecticut.
Según Ti West, la elección de la habitación donde ocurren todos los sucesos paranormales vino motivada por su gran tamaño, ya que era la única en la se podía hacer un "travelling".
La idea de la película surgió durante el rodaje de 'The House of the Devil' ya que todo el equipo se alojaba en el hotel real de Connecticut.