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    The D-Train
     The D-Train
    25 de septiembre de 2015 / 1h 41min / Comedia
    Dirigida por Jarrad Paul, Andrew Mogel
    Por Jarrad Paul, Andrew Mogel
    Reparto Jack Black, James Marsden, Kathryn Hahn
    Medios
    2,8 6 críticas
    Sensacine
    3,5
    puntuar :
    0.5
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    5
    ¡Quiero verla!

    Sinopsis

    The D- Train es una comedia protagonizada por Jack Black (Bernie) que interpreta a Dan, un antiguo alumno de instituto que está obsesionado con el que era el miembro más popular de su clase, Oliver, al que da vida James Marsden (Lo mejor de mí).

    En la próxima reunión de ex alumnos del instituto de Pittsburgh Dan se ha nombrado a sí mismo presidente del comité, a pesar de que sus compañeros no lo pueden soportar y nunca ha tenido un amigo de verdad. Los diversos intentos para acercarse a Marsden acaban con el resultado de una aventura en mitad de una inesperada noche.

    La película está dirigida por Jarrad Paul (Movie 43) y Andrew Mogel (Allen Gregory). Completan el reparto Kathryn Hahn (Ahí os quedáis), Jeffrey Tambor (Transparent), Mike White (Magic Magic), Kyle Bornheimer (La gran boda), Nat Faxon (Sex Tape. Algo pasa en la nube) y Henry Zebrowski (El lobo de Wall Street).

    La Crítica de SensaCine

    3,5
    Buena
    The D-Train

    Todo sobre mi desmadre

    por Xavi Sánchez Pons
    Las reuniones de exalumnos es un terreno abonado para la comedia en el cine. Esos reencuentros son un polvorín de situaciones ridículas y risibles, salidas fuera de tono, meteduras de pata. No dejan de ser reuniones forzadas por un imperativo social casi atávico donde los momentos de vergüenza ajena campan a sus anchas y en el que pululan hombres y mujeres adultos que en muchos casos aún no han hecho las paces o han olvidado su adolescencia. The D Train juega con todos esos elementos de forma notable, y entrega una comedia de enredo con altas dosis de incorrección política que también se atreve a radiografiar con algo de vitriolo a la clase media estadounidense. La película dirigida y escrita por Andrew Mogel y Jarrad Paul tiene en el personaje de Jack Black su vórtice principal. Un padre de familia felizmente casado y con un buen trabajo que, a pesar de sentirse comprendido y querido po...
    Leer crítica
    The D-Train Tráiler 2:09
    The D-Train Tráiler
    1323 vistas
    The D-Train Tráiler (2) VO 2:26
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    Actores y actrices

    Jack Black
    Personaje : Dan Landsman
    James Marsden
    Personaje : Oliver Lawless
    Kathryn Hahn
    Personaje : Stacey Landsman
    Jeffrey Tambor
    Personaje : Bill Shurmur
    Reparto y Equipo técnico

    Fotos

    Ver todas las fotos

    Secreto de rodaje

    Sobre los directores

    Jarrad Paul y Andrew Mogel fueron los guionistas de Di que sí (2008), película protagonizada por Jim Carrey, Zooey Deschanel y Bradley Cooper.

    Sundance '15

    The D-Train debutó en el Festival de Cine de Sundance.

    Noticias

    Estrenos de la semana 21 al 27 de septiembre
    NOTICIAS - Videos y fotos
    jueves, 24 de septiembre de 2015

    Especificaciones técnicas

    Nacionalidad EE.UU.
    Distribuidora Sony Pictures Releasing de España
    Año de producción 2015
    Tipo de película Largometraje
    Anécdotas 2 anécdotas
    Presupuesto -
    Idiomas Inglés
    Formato de producción -
    Color Color
    Formato audio -
    Formato de proyección -
    N° de Visado -

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    Comentarios

    • Lourdes L.
      "Cuando te mientes a ti mismo, mientes al mundo entero"; hacer algo a lo grande, lograr impactar para ser recordado, ¡por fin triunfar!, sin saber ni darse cuenta de que ya lo estás realizando.La clave de la película, su atractivo enganche es su protagonista, su honestidad narrativa y su contagioso y ligero ritmo, y no me refiero a Jack Black, también productor de la misma que deja sus acostumbradas bufonadas e interpreta ¡para variar!, si no a ese compañero de colegio o facultad de quien decimos “hubiera hecho cualquier cosa por ser su amigo”, idealizada figura, prototipo de la perfección a conseguir que, tras años y una vida recorrida, sigue perpetuo e indemne en ese pedestal de nuestra archivada memoria, protegida de las desilusiones del día a día y a salvo de la decepción de lo que soñaba con ser y acabó siendo.Hermosa figura de cristal que se rompe y deja de brillar si te acercas demasiado, embelesada estatua de hielo que se derrite al establecer contacto, al hacerlo humano e intentar obtener algo de calor y afecto del mismo pues “no significó nada para mi” es su emblema de vivencia para lucir una existencia, increíble y molona, ¡a tope! hasta que se quita las gafas, se sincera y muestra sus cartas, sus fracasos y penas y comienzas a ver al hombre perdedor, estrellado -que no estrella-, y empiezas a apreciar lo que tanto esfuerzo te ha llevado y tan poco has valorado, tú y todos aquellos que rodean y aman a tan importante persona.Es divertida y alocada, esa parte funciona bien, armónica pareja la formada por el guapo de la clase y su compinche inesperado de juerga que amenizan con placer, credibilidad y osadía la aventura ocurrida en L.A.; sigue el plan previsto de entretenimiento y curiosidad tras su desembarco en pequeña ciudad de inolvidable cuadro de antaño, esa postal de añoranza de tiempos pasados donde todo se recuerda con sonrisas y abrazos, la función esquizofrénica de quien era el amigo exclusivo del rey/ahora olvidado y relegado a uno más conserva el apetito mantenido durante todo el recorrido de la cinta -lástima que no incurriera más a lo “Carrie” y únicamente insinuara la presencia de su espíritu-; el sermón final, de piedra filosofal descubierta tras tropezar y caerse en ella, malogra parte de la buena sintonía establecida hasta el entonces.Porque el discurso de Oprah Winfrey “agradezcan lo que tienen y tendrán aún más; si se concentran en lo que no tienen, jamás en la vida tendrán suficiente” de remate espiritual, que abre los ojos y sanea el alma, empobrece el ameno apetito del argumento mantenido hasta entonces -amén del personaje del hijo, que flaquea por todos lados- pues, en un principio, tenemos un guión difícil de clasificar ya que vende comedia, drama, humor negro y vergüenzas propias, todo envuelto en candidatos tópicos de cliché estudiado pero que se comportan con alevosía e intrepidez y, exhiben un atrevimiento inusual para este tipo de trabajos.Los 40, la edad cumbre para una crisis recordatoria de lo que somos, lo que vendemos ser y lo que insinuábamos con vivir y experimentar, la excusa de la reiterada reunión de ex-alumnos y Jack Black actuando y dejándose de tonterías, en excelente camaradería con un seductor y fascinante James Marsden, más una soltura dialéctica que expresa momentos de veracidad sorprendente y una mezcolanza de tiempos actuales y clásicos que, como el propio actor, del gran anuncio nacional que todo lo pone en marcha,alude y confiesa: “..., pruebo un poco de todo, sin definirme por nada”Ciertos puntos emocionales los clava, en otros se queda cojo de ideas y eficiencia pero, en general, posee un encanto y deslumbramiento que te lleva a seguirla con devoción y a difrutar de sus pasos con excelentes ganas, incursión en la que, aún certificando sus reparos donde se estanca y no progresa, su dictamen es de abrazo grato, valoras su resultado con ese optimismo de salir contenta y haber pasado un buen rato.¿Sobre definirla?, creo que es mejor ir directo a verla, como el buen gazpacho tiene ingredientes varios, la base es fija y luego añades tantas novedades como quieras incorporar según gustos y apetencias pero, el veredicto es unánime, apetece su sabor, el conjunto gusta.Llegar a cumbre, acariciar la gloria durante un instante para darse cuenta de que sólo era humo envolviendo y adornando la tristeza de su presente; dejar de ser un seguidor, de mendigar por un amigo para reforzar el carácter.Sobria, narra con desparpajo, sin desarrollar todo su potencial pero, marcando el paso con la firmeza de dejar huella.“The D train”, seudónimo de hombre modesto y corriente de atributos dignos y decentes; no fuel el rey del instituto pero, por fin ¡lo es de si mismo!Enamora brevemente.lulupalomitasrojas.blogspot.co...
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