Me ha gustado más de lo que esperaba, y seguramente también porque la crítica la puso tan a parir que entré ya con cierta curiosidad. A veces pasa: cuando todo el mundo te dice que algo es un desastre, apetece comprobarlo por uno mismo. Y en este caso, sin parecerme una gran película, me lo he pasado mejor de lo que muchos daban a entender.
Es verdad que tiene problemas. El guion es irregular, hay cosas que están cogidas con pinzas y da la sensación de que, en algunos momentos, la película no sabe muy bien si quiere ser historia de orígenes, thriller raro o simple arranque de otra cosa. Pero, aun así, tiene un punto extraño que a mí no me ha molestado.
Dakota Johnson, además, me funciona. Tiene una manera muy seca, casi desganada a veces, de llevar el personaje, y entiendo que a muchos les saque de la película, pero a mí me encaja bastante con ese aire raro que tiene todo el conjunto. No la veo tan desastrosa como se ha dicho.
La acción tampoco es su punto fuerte y hay escenas que podrían estar mucho mejor resueltas, eso sí. Pero no me ha aburrido, que al final en este tipo de cine ya es bastante. Y también me ha gustado que no siga exactamente el mismo tono épico de otras películas del género, aunque eso haga que se sienta más rara y menos redonda.
Quizá parte del rechazo venga de que no responde a lo que muchos esperan de una película de superhéroes. Aquí no hay grandeza ni espectáculo constante, y a veces parece casi una película de transición que otra cosa. Pero justo por eso me resulta más curiosa que otras propuestas muchísimo más formulaicas.
En conjunto, no diría que sea una gran película ni mucho menos, pero sí una bastante más entretenida y singular de lo que su fama sugiere. Igual me gusta ir un poco a contracorriente, pero esta vez no me pesa reconocerlo: me ha gustado.