La fase cinco del universo Marvel dio un último paso por la gran pantalla intentando hacer algo distinto a las demás películas de su etapa. Esta vez no se trató de una historia de superhéroes más y ya con el enfoque de thriller político que le dieron a Brave New World, decidieron seguir un ejemplo similar con esta siguiente entrega de la franquicia. Thunderbolts* alias The New Avengers se deriva bastante de lo que caracteriza a la franquicia y ejerce como un thriller que parece seguir la misma fórmula que Falcon And The Winter Soldier. Como esta película reconoce los eventos de Brave New World al mencionar la transformación del presidente Ross en Red Hulk, se trata de una continuación directa que mantiene una continuidad en el tono. Lo que hace que esta película se diste mucho de sus predecesoras es su enfoque en los personajes principales escogidos y el lado psicológico que se le ha dado a la trama. La selección de personajes para la historia demuestra que Marvel quiso emular bastante a Suicide Squad por hacer algo enfocado en personaje que no son del todo héroes.
La estrella principal es Yelena Belova que ahora bajo el mando de Valentina sigue lidiando con la perdida de su hermana Natasha. Tras lo sucedido en la serie Hawkeye, Yelena ha estado tratando de seguir su camino. Su único obstáculo es la vida que lleva como mercenaria porque siente que no puede hacer nada más que eso. Su padre Alexei es un veterano que aún anhela los días de gloria que tuvo sirviéndole a Rusia. De acuerdo a lo visto en What If...? Alexei tiene una devoción que aún lo sigue persiguiendo y sueña con volver a recuperar sus días de gloria. Su único rayo de luz es Yelena, pero ve que ella está sumergida en una oscuridad interior que no la permite seguir adelante. Aunque Alexei ejerce como el alivio cómico del grupo, demuestra que es un padre amoroso que desea que su hija vuelva a ser el rayo de luz que fue una vez. Para Yelena no es fácil debido a la muerte de Natasha y porque aún la persigue la muerte de una persona inocente que formó parte de su iniciación en The Red Room. Lo que Yelena necesita es apoyo para superar su dolor y llega de las personas menos esperadas.
La película le ofrece una nueva oportunidad a dos personajes de los que no se había vuelto a saber nada tras su debut. John Walker había desaparecido tras ser reclutado por Valentina con la esperanza de tener un nuevo comienzo. Pero Walker no ha podido superar la estigmatización de los medios tras haber asesinado a un miembro de Flag Smasher. Walker había perdido todos los honores y su reputación desde entonces. Aunque quiso hacer lo correcto al final de la serie Falcon And The Winter Soldier, eso no fue suficiente. John Walker perdió mucho más que su reputación y lo único que le quedaba era su esposa e hijo. Walker perdió eso también y sintió que ya no le quedaba nada. En la película él siempre actúa con hostilidad y egocentrismo porque intenta oculta ese dolor que lo atormenta. Al ayudar a Yelena, Walker tiene una oportunidad de superar su pasado y esta vez hacerle honor a su nombre como soldado. La película no lo desarrolla, pero habiendo visto los sucesos de Falcon And The Winter Soldier basta para tener una idea sobre la oportunidad que tiene Walker para superar su pasado.
Ava Starr alias Ghost había desaparecido tras los sucesos de Ant-Man And The Wasp y no sé sabía que le deparaba hasta ahora. Ava ahora consiguió controlar su poder, pero ha tenido que seguir viviendo como mercenaria. Todo lo que se sabe sobre ella ya había sido explicado en su debut y era claro que ella ya no sabría qué hacer ahora sin Bill Foster a su lado. Ava siguió ejerciendo como mercenaria porque al parecer no sabía que más hacer con su vida, pero todo lo que va viviendo en la película le ofrece una oportunidad para usar sus poderes para algo más que solo asesinar. Su arco de redención no se desarrolla del todo y es débil, pero lo que la película hace es darle solo un empujón para que Ava pueda evolucionar como heroína más adelante. Otro personaje que es traído de regreso, pero descartado al instante es Antonia Dreykov alias Taskmaster. Tras haber sido liberada del control de The Red Room en Black Widow, se esperaba que Antonia pudiera tener una segunda oportunidad y una mayor participación. No se sabe que ha sido de ella tras los eventos de Black Widow, pero sabiendo que aún seguía siendo una mercenaria, había bastante para explorar. Se nota que hasta pudieron sanar sus quemaduras que había sufrido en el altercado que casi la mata. Por desgracia al ver lo que ocurre con Antonia justo en su primer encuentro con los demás personajes, la participación de este personaje que se anunció en el marketing terminó sintiéndose como una estafa. Fue un cambio repentino del equipo creativo para darle al público una sorpresa inesperada y obvio que hubo gente que no se lo tomó muy bien. Fue un efecto similar a lo ocurrido con Terminator: Dark Fate y Hollywood ya había hecho este tipo de tretas en varias ocasiones. El único aporte que ha brindado el desenlace de Antonia es que le hace darse cuenta a los demás protagonistas que nunca significaron nada para Valentina y son vistos como evidencia que debe eliminarse. Yelena lo entiende al decir que ese fatal destino le puede tocar a ellos algún día. Al saber cuál era la intención de Valentina, eso motiva a Yelena y el resto a trabajar en equipo para enfrentarla.
Bucky también juega un rol en la evolución de los personajes debido a su pasado como mercenario de Hydra y entiende la situación de Yelena y sus compañeros. Tras lo ocurrido en Falcon And The Winter Soldier, Bucky ahora asume un rol relevante al convertirse en representante de la casa de los Estados Unidos. Bucky espera esta vez poder servir a su nación fuera del combate, pero no es algo fácil para él y más sabiendo que debe intervenir en los planes de Valentina. Al tener a Mel como informante, logra descubrir los planes de Valentina y a la vez hace que Mel tome consciencia sobre para quien trabaja. La importancia de Bucky como miembro del grupo es porque no ve a Yelena y sus compañeros como simples mercenarios. Primero los considera testigos esenciales para enjuiciar a Valentina, pero se da cuenta de que ellos se encuentran marcados por un pasado oscuro. Bucky entiende la vida que ellos han tenido como mercenarios que han matado y cargan con las muertes y el trauma que los ha marcado. Bucky aconseja que deben enfrentar la oscuridad que los atormenta o los alcanzara sin importar a donde vayan. Dado que Bucky ha tratado de ocultarse hasta que su pasado como asesino de Howard Stark lo alcanzó en Civil War, entiende que huir no es la mejor solución y que los personajes deben enfrentar a sus propios demonios. Esto se vuelve importante para el rol que tiene Bob y para el significado psicológico que tiene la película.
Bob es usado para cumplir el objetivo de Valentina de darle al mundo un nuevo héroe tras la separación de los Avengers. En un breve recuerdo se descubre que Valentina ha quedado marcada por la muerte de su padre y eso influyó en sus ideas sobre lo que es justo para la nación. Valentina tiene como objetivo traer un nuevo héroe que tome el lugar de los Avengers, pero lo hace recurriendo a experimentos ilegales con humanos en sus intentos de recrear el suero del supersoldado. Temiendo que sus planes se descubran y sufra el peso de la ley, Valentina intenta eliminar toda evidencia incriminatoria hasta que descubre a Bob. Pero Valentina no parece querer traer un nuevo héroe porque sea lo correcto, sino por un interés más bien corporativo. La forma en que la película lo maneja alude bastante a la sátira corporativista de The Boys. Valentina ve a Bob más bien como un producto del que puede sacar provecho sin considerar los riesgos. Valentina sería una antagonista relevante que actúa con ingenio y busca maneras de salirse con la suya. Su arco no es del todo concluido debido a que ha tenido apariciones reducidas en entregas anteriores y recién está empezando a tener más presencia como personaje relevante.
Bob es un chico que termino convirtiéndose en algo que jamás esperaba y recibió un don que no le era correspondido. No se trata de un chico destinado a algo grande, sino de alguien con un profundo trauma que ha destruido su mente y lo volvió inestable. Su contraparte de los comics se caracteriza por tener esquizofrenia y desorden de ansiedad lo cual se manifiesta en algo inimaginable que ni él mismo podía imaginar tras beber el suero. En la película es presentado como alguien normal, pero esconde un oscuro pasado que demuestra que no es alguien mentalmente estable. Bob tuvo una infancia muy dura donde fue maltratado y comenzó a buscar refugio en las drogas. Creyó que el suero era un fármaco mucho más potente que aliviaría su ansiedad, pero se equivocó. Los superpoderes que obtiene lo vuelven alguien muy poderoso, pero sus problemas mentales provocan un efecto secundario que da lugar a The Void. Esto comienza a manifestarse cuando Bob piensa en lo que es capaz y cuestiona los mandatos de Valentina. Se pregunta porque dañaría a los Thunderbolts si ninguno de ellos le ha hecho algo y también se pregunta por qué tendría la obligación de obedecer a Valentina si ahora es un dios. Bob no es alguien tonto y tiene una autonomía propia que le hace razonar y pensar mejor su rol como Sentry, pero esto influye a que su lado oscuro también tenga autonomía propia. Al padecer de esquizofrenia, The Void se manifiesta como un doppelganger que materializa la oscuridad interna de Bob como algo viviente. Bob tiene un demonio interno que se manifiesta como un ser independiente como consecuencia del suero. The Void actúa tanto como una manifestación como una metáfora sobre ese oscuro vacío interno que carcome al individuo cuando no supera su traumático pasado. A este punto, la película sigue el ejemplo de The New Mutants al darle a The Void la capacidad de transportar sus objetivos a un laberinto de traumas. Al inicio, Bob daba señales de que podía hacer que los demás revivieran sus peores recuerdos. Es así como Yelena es sometida a enfrentar los traumas que la marcaron y salvar a Bob de su propia oscuridad. La película no muestra como los demás personajes enfrentan sus traumas en este laberinto y se enfoca principalmente en Yelena y Bob. Como Bob ha recibido un don que aún debe aprender a manejar, tiene una tarea principal mucho más importante que es enfrentarse a The Void. La película se torna bastante metafórica porque el enfrentamiento entre Bob y The Void es un ingenioso retrato sobre esa lucha contra la oscuridad interna. The Void representa todo el dolor interno que intenta hacer sentir a Bob que no vale nada y lo provoca con la intención de obligarlo a ser consumido por la oscuridad. Yelena supera su trauma al salvar a Bob no con la fuerza, sino con el poder del amor y la compresión. Yelena entiende lo que es ser consumido por la oscuridad y se vuelve una heroína al intentar salvar a Bob de ese destino. La película deja un fascinante mensaje que trata sobre nosotros como nuestro propio enemigo, la superación del trauma, la lucha contra nuestros propios demonios y no dejar que nuestra oscuridad interna nos consuma. Así que Thunderbolts* termina siendo una especie de historia sobre autosuperación.
El concepto de la película termina siendo lo bastante bueno para prometer una buena obra cinematográfica. Nada más se ve limitada por algunas características comunes de Marvel. Los personajes tienen una profundidad para abordar, pero la película no se desliga de la acción para recordar que esto es una película de Marvel. La acción nunca deja de ser algo importante en este tipo de películas y es algo que se mantiene presente. Desde luego que las escenas de acción no decepcionan asegurando una experiencia entretenida. Aunque este podría haber sido un film serio, decidieron también incorporar elementos de humor para respetar la clásica fórmula de Marvel. Hasta cierto punto se siente como una película para adultos, pero el humor desmantela eso para apelar al público más joven. El nombre asignado al equipo es algo que ocurre solo como un gag y un malentendido por parte de Alexei, creyendo que Yelena decidió usar el nombre Thunderbolts en honor a su viejo equipo de la escuela. La película tiene momentos divertidos que están bien y favorecen el lado cómico de Alexei. Pero dado el tono de thriller que le han dado a la película, hubiera funcionado mejor como un film serio sin tener tanta comedia. De seguro la comedia fue para evitar la densidad que hizo que Brave New World fuera aburrido para algunos, pero quizás lo mejor hubiese sido seguir el ejemplo de Black Widow que era una película de acción que se podía tomar bastante en serio. No es que Thunderbolts* sea una película fallida, es solo que tiene un potencial mucho más grande de lo que se ve en el producto final. Ava y Walker parecen que eligen salvar a los civiles solo por orden del guion sin explicar el porqué. Todo eso sumado a un desarrollo limitado y la inclusión de la comedia harían quedar a Thunderbolts* como una película mediocre, pero intenta demostrar que puede ser más que una película de Marvel. Logra resaltar por tocar un terreno de la psicología sobre el trauma y la oscuridad interna, La forma en que aborda la psicología podría llegar a sentirse pretenciosa, pero es claro cuál es el mensaje. Hizo debutar de forma interesante a Sentry para abordar este tópico y fue un gran acierto retratar a The Void como una metáfora sobre la oscuridad interna generada por el trauma. Con ese fascinante enfoque y el tono de thriller que se ha usado, esta podría haber sido una de las mejores películas del UCM. Aun así marca un nuevo comienzo debido a que Yelena y su equipo se consolidan como nuevas promesas y la secuencia de créditos finales pronostica un debate político social y cultural sobre el lugar que los Thunderbolts podrían ocupar ahora en la sociedad.
Thunderbolts*: The New Avengers es una de las entregas más inusuales de Marvel por querer ser algo diferente a lo que se ha visto en la franquicia. Le ofrece un espacio a personajes que han permanecido en las sombras para protagonizar su propia historia y comenzar su viaje como héroes. Lo bueno es que les da a Yelena, Alexei, Walker y Ava la oportunidad de tener un nuevo comienzo y ganarse un lugar junto a los héroes más relevantes de Marvel. Esto es solo el comienzo de un camino hacia la redención que ellos van a emprender juntos para dejar atrás su pasado y tener un futuro más prometedor. Aun sin ser una de las mejores entregas de Marvel, es una buena película sobre la superación de los traumas y la oscuridad interna. Deja una lección de psicología que no suele ser recurrente en el cine de superhéroes. Mi calificación final para esta película es un 8/10.