El final de Oak Street
Críticas
3,5
Buena
El final de Oak Street

El fin del mundo que queremos

por Sara Heredia

Muchos niños, millones de ellos, quedaron aterrorizados después de ver Jurassic Park en su tierna infancia. Era ver el vaso de agua temblar y empezar la pesadilla. Sin embargo, tras decenas de revisiones y un periodo de 30 años, el efecto que produce en el público ha cambiado radicalmente. Ya no da miedo, ahora lo que provocan los animatronics de Spielberg es ternura.

¿Y por qué hablo de Jurassic Park en una crítica de la película de David Robert Mitchell, El final de Oak Street? Pues porque la cinta es una especie de Jurassic Park moderna que funciona como un tiro. La lucha contra los dinosaurios no sucede dentro de un parque sino en las calles de tu propio vecindario y de manera inesperada. Los protagonistas son una familia de un típico suburbio estadounidense a comienzos de los años 80 que, tras un fogonazo de luz en plena noche, despiertan rodeados de dinosaurios.

Conociendo el cine de David Robert Mitchell, el largometraje sorprende por su frescura y toque sentimental. Mitchell es el director de It Follows (2014) y Lo que esconde Silver Lake (2018), dos títulos, cuanto menos, misteriosos y oscuros. Por eso Oak Street prometía ser una historia enigmática que insinúa más que muestra, pero no es el caso. Es su película más luminosa hasta la fecha, con escenas emotivas y un cargado sentimiento familiar.

Warner Bros.

Todo por mi familia

El núcleo de la historia está en las relaciones entre los miembros de la familia. Los padres están al borde del divorcio y los hijos adolescentes hace ya tiempo que se lo huelen. Amanecer rodeados de dinosaurios que amenazan con comerles vivos en cuanto pongan un pie en la calle es la prueba definitiva que necesitan para saber si deben continuar juntos o si es mejor tomar caminos separados. Drástico pero efectivo.

Mención especial merecen Ewan McGregor y Anne Hathaway en el papel de los padres capaces de ofrecerse a las fauces de un T-Rex para salvar a sus retoños. La pareja respira mucha química en pantalla y resultan fácilmente convincentes. Maisy Stella y Christian Convery -quien protagonizó Sweet Tooth, una de las joyas de Netflix- completan la familia.

Un homenaje a los 80 con el lenguaje actual

Es puro entretenimiento, pero con una pátina de terror a lo largo de todo su metraje que llega a dejar momentos realmente asfixiantes. El final de Oak Street encaja en esta tendencia actual tan bonita que vivimos de mezclar géneros de manera inusitada. Es cine de aventuras pero con momentos de verdadero horror y un humor muy bien tirado que ayuda a bajar la tensión. Además, es un homenaje al cine de los 80, con sus niños en bicicleta, sus ‘bullies’ y su chica nueva de colegio privado.

El final de Oak Street viste ropa de los 80 pero su lenguaje es puramente actual. Una buena película de aventuras que sorprende y funciona como entretenimiento fresco para el verano.

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