Una milicia de terroristas no identificados desencadena un violento golpe de Estado dentro de los Estados Unidos. El presidente del país (Samuel L. Jackson) se convierte en el objetivo prioritario de los atacantes extremistas. En medio de la brutal embestida, el mandatario se ve obligado a emprender una desesperada huida para salvar su vida. A su lado permanece Taft (Joel Kinnaman), un agente del Servicio Secreto asignado como su guardaespaldas personal. Para resguardarse del fuego enemigo, ambos se refugian a bordo del vehículo oficial fuertemente blindado. Mientras escapan a toda velocidad, el presidente y su escolta son perseguidos por el líder de la facción rebelde (Guy Burnet). Durante la huida, ambos descubren el sorprendente alcance de los mecanismos y defensas ultrasecretas del automóvil. De este modo, mandatario y agente libran una intensa carrera a contrarreloj para frenar la conspiración y sobrevivir.