Desde que Ryan Coogler ganó reconocimiento mundial con Creed y Black Panther, ha demostrado ser un cineasta con una interesante visión. Al tratarse de una persona afroamericana, aprovecha la oportunidad para retratar en sus películas el lugar que la comunidad afroamericana ocupa como parte de la sociedad. No es alguien muy diferente a Jordan Peele y es claro que el objetivo de sus películas es siempre recordar que la gente negra es parte de la humanidad. Algo que no dejara de repetirse debido a los prejuicios que siguieron prevaleciendo. Tras la épica experiencia de Black Panther: Wakanda Forever, ahora Ryan experimenta con una mezcla de drama sureño y cine de vampiros. Sinners es una obra que toma ideas preexistentes y las combina en algo que se siente único.
Ambientada en un periodo histórico donde la era Jim Crow estaba cerca de su final, la película tiene como protagonistas personas que podrían considerarse pecadores en un sentido muy conservador. Los que tienen importancia son los Smokestack Twins. Ambos interpretados por Michael B. Jordan, quien hace un trabajo admirable con ambos personajes. Lo que hace que estos gemelos se consideren pecadores es que son mafiosos que ganaron relevancia trabajando para Al Capone y ahora tratan de crear su propio imperio usando dinero robado del sindicato criminal. Ambos fueron sometidos a la guerra y al mudarse a Chicago, ganaron poder trabajando para la mafia. Pero el costo fue que ellos dejaron atrás a sus seres queridos. Elijah Smoke dejó a su esposa Annie mostrándose escéptico ante las prácticas Hoodoo de esta. Elijah está convencido de que solo el dinero puede darle el poder y la libertad que buscaba. Annie es la única que es consciente de que su esposo ha elegido un mal camino y se ha dejado corromper por el poder del dinero. Además, él está marcado por una tragedia en la que su pequeña hija falleció. Su hermano Elias Stack siguió el mismo camino, pero es el único que se muestra más gentil. Su pecado fue dejar a su amada Mary con quien creció. Mary está afligida por la muerte de su madre, quien había cuidado de los gemelos por años. Mary siente que ellos no valoraron el cuidado que su madre les brindo. El juke joint que los hermanos planean fundar se convierte en una oportunidad para que Elias y Mary se puedan reconciliar. Elijah y Elias crean este juke joint para forjar un nuevo imperio, pero termina siendo un santuario para la comunidad negra. Ambos tienen la convicción de que el juke joint que van a inaugurar es la oportunidad perfecta para que los afroamericanos se sientan unidos. Aunque sus acciones son o fueron cuestionables, el juke joint tiene un fin noble. Elijah piensa más en el dinero mientras Elias es quien parece importarle una causa justa. Ambos son dos caras de la misma moneda, pero tienen algo en común que es crear un espacio para la comunidad negra. Elijah parece más tentado a caer en pecado y Elias busca una segunda oportunidad. Esos roles luego son invertidos más adelante. La nobleza es potenciada por Sammie, un joven de corazón humilde que anhela ser músico de blues. Sus primos le dan la oportunidad de experimentar ese sueño que tanto anhela, pero ese deseo se convierte en el pecado de Sammie. Su padre Jedidiah es alguien convertido en la religión con una visión muy estricta. No aprueba la decisión que Sammie toma porque considera que él va a ir a un lugar donde solo se reúnen los pecadores. El blues también lo considera pecaminoso debido a que esta música tiene sus raíces en la cultura africana traída por los esclavos. Una cultura que podría considerarse pagana ante la religión cristiana. Existe algo simbólico en el don que Sammie tiene y que él mismo no conoce al instante. Resulta que Sammie tiene un poder que unifica a la gente de la comunidad negra una vez que todos están en la cantina. La película ofrece un asombroso número musical donde Sammie rompe las barreras del tiempo y espacio con su canto. La escena es como un video musical que refleja la evolución de la cultura africana por medio del blues y cómo ha evolucionado hasta prevalecer en otros géneros más contemporáneos. Sammie es un personaje que transmite un mensaje y es jamás olvidar nuestras raíces culturales. Sammie abraza el blues porque sabe que es parte de la cultura de su comunidad y hace que parte de la cultura africana trascienda hasta evolucionar a otros medios. La película usa el blues como una alegoría sobre cómo la cultura africana ha sobrevivido y evolucionado hasta adaptarse a los tiempos posteriores de la sociedad americana. La supervivencia de una cultura forzada a ser sepultada por la conversión al cristianismo sería el posible mensaje de la película. Los personajes son descendientes de esclavos que han sido convertidos al cristianismo y adoptaron la cultura americana, pero el blues es una herramienta que hace que no pierdan parte de su identidad cultural. Eso hace que la escena de los ancestros pasados y futuros compartiendo escenario con el presente sea algo sublime y simbólico. Los personajes serían pecadores que aparte de su estilo de vida, se niegan a dejar una parte de esa cultura pagana que forma parte de su identidad. Las creencias de Annie el Hoodoo son otro ejemplo. Otro pecador que no se debe ignorar es Delta Slim. Un borracho que en sus días fue un gran músico, pero qué cayó en vicio y desgracia luego de que uno de sus amigos fuera linchado por la Klu Klux Klan. Aunque al principio es seducido por la bebida, la cantina le da a Delta una oportunidad de volver a ser el gran músico que era antes.
Un pecador con el mismo peso y relevancia es sin duda el antagonista Remmick. Este personaje es quien hace que la película evoque bastante de From Dusk Till Dawn de Robert Rodriguez. Al ser un inmigrante irlandés, podría ser un vampiro tradicional del folclore europeo, aunque tiene algunas diferencias a lo que ya se conoce del vampirismo. Su presencia era algo que estaba anunciado desde el prólogo y es que se había mencionado que alguien con poderoso don como el de Sammie puede atraer entidades malignas. Annie y los Choctaw son los únicos que están al tanto de los vampiros. Aunque los Choctaw no tienen relevancia en la historia, es seguro que ellos ya se habrían enfrentado a Remmick anteriormente. No se sabe cómo los Choctaw tienen conocimiento del vampirismo, ya que es un concepto inexistente en su folclore. Los vampiros de la película poseen garras, colmillos y apariencia demoniaca que coinciden con una parte del Asanbosam, un ser vampírico que pertenece al folclore africano. Remmick sería un muerto viviente de acuerdo al folclore irlandés y su interés en el don musical de Sammie se siente como un guiño a La Leanan Sídhe, una figura vampírica del folclore irlandés. Las motivaciones de Remmick son impulsadas por su pasado donde fue testigo de la conversión de los irlandeses al cristianismo por medio de San Patricio. Esta figura había convertido a Irlanda y sus costumbres paganas de forma pacífica. Nada más los druidas se habían opuesto hasta ser reemplazados por monjes y sacerdotes. Remmick sería un opositor de esa época y al rechazar el cristianismo, pasó a ser una criatura demoniaca. Lo que Remmick busca es la supervivencia de sus raíces culturales y convertir a sus víctimas en vampiros es una forma de hacer a los demás parte de su pueblo. Los vampiros usan incluso baladas originarias de Irlanda. El enfrentamiento entre los negros y los vampiros no es casualidad, ya que los inmigrantes irlandeses que fueron oprimidos recurrieron a la supremacía blanca para sobrevivir. La Klu Klux Klan aún juega un rol en la película aunque su presencia es menor. Lo que Remmick hace es una conversión forzada y hasta busca apoderarse de una parte de la cultura africana que es en este caso el blues para usarlo a su voluntad. Esto se ha interpretado como apropiación cultural o el deseo de usar una cultura ajena para beneficio propio ignorando su verdadero valor.
Esta más que claro que la supervivencia de la identidad cultural es el tema central de Sinners. Sus personajes tienen raíces paganas que tratan de mantener con vida a cualquier costo para no olvidar quienes son. Ese sería el corazón de la película y los personajes luchan para que su identidad cultural pueda seguir viva en el futuro. Es una película con un buen mensaje cultural que yace oculto tras su fachada de mezcla de géneros. Ryan ha hecho una película bastante interesante que tiene elementos de drama, suspenso, humor negro, western, acción, horror y musical todo combinado. El vampirismo es algo que se deja como elemento sorpresa si se ve esta película sin saber nada de ella. Tiene una producción excelente que replica muy bien la época en que se ambienta y el vestuario también es un maravilloso trabajo. La pelicula cuenta con una buena banda sonora que recurre al blues y el country. La partitura cambia bastante porque a veces tiene atmosfera de western, luego música dramática, después partitura de suspenso y hasta un uso de música vampírica cliché. Aun así es una película que está bien organizada en muchos aspectos y el elenco está bien dirigido. Quizás hubiera sido bueno ver más desarrollo en la relación de Pearline y Sammie, pero todo lo demás está bien. La película termina con buenas escenas de acción que hacen que todo el tiempo invertido haya valido la pena. Los efectos especiales y el maquillaje cuentan con un gore exagerado que estéticamente es impresionante. Toda la combinación de géneros hicieron que esta película fuera una agradable sorpresa para el 2025. Sinners no podría considerarse una obra definitiva del cine de vampiros porque solo es otro ingrediente más. De hecho, sería más bien una película que toma elementos de otros géneros para construir una experiencia inusual que mezcla el espíritu de las rarezas de la serie B con un eficaz mensaje sobre la supervivencia de la identidad cultural. Para alguien que goza de lo inusual o de varios géneros cinematográficos, esta película es digna de apreciar. Mi calificación final para esta película es un 10/10.