Pocas películas me han dejado un sabor de boca tan amargo. No esperaba encontrarme la gran obra maestra del cine gótico y aún así, todavía llega la decepción que va en aumento conforme transcurre la historia. A pesar de presentar puntos fuertes la cinta, como el respeto a gran parte de las escenas y la incontestable belleza de su estética. Visualmente es digna de premios y a veces, una puesta en escena casi hipnótica.
Sin embargo, lo que me descoloca por completo es el extremo erotismo que arroja Coppola de manera casi desmedida. Bram Stoker lo hacía con sutileza, elegancia y hasta casi indirecto, lo que hacía disfrutar muchísimo más el lado romántico sin pasarse de sensualidad. Pero ha habido un momento en el que no sabía si estaba viendo una película sobre un vampiro o una versión emo de '50 sombras de grey'. Claro que tampoco me quejo demasiado porque de vez en cuando está bien que introduzcan escenas así, para qué mentir. ¿Pero por qué hacerlo de manera tan exagerada? Es como si Coppola se hubiera quedado a un paso de convertir este clásico gótico en una porno.
Otra gran problemática a nivel personal es la definición de personajes. Quizá sea yo que no me enteré bien al estar tan fastidiado con lo que me disgusta, pero no consigo reconocer a ningún personaje casi. No distingo ninguno. Pienso a veces que el real protagonista es Anthony Hopkins haciendo de Van Helsing, que a pesar de ser el actor que es, me resulta el peor papel que he visto suyo hasta lo que llevo visto de él, que es un actorazo. No puedo tomármelo en serio, parece una parodia.
La trama avanza con dificultades para mantener mi atención, llegando a ser aburrida e incluso incitándome a quitarla a mitad de proyección, pero aguanto hasta el final. Una de las sensaciones más fuertes que tuve al leer el libro es el claro protagonismo indirecto de Harker, aquí encarnado por Keanu Reeves. Claro que no es el principal, pero sí que me dio esa sensación al leer el libro. Aquí, me resulta no un personaje secundario, sino terciario.
Reconozco que la banda sonora es rotunda, los efectos impresionantes y la fotografía envolvente. Todo ayuda a crear la atmósfera que quería vivir realmente. Fuera de todo eso, me es irregular, desequilibrada e insatisfactoria.