Mi cuenta
    Rashomon
    Nota media
    4,0
    13 notas incluyendo 2 críticas
    distribución de 2 críticas por nota
    1 crítica
    1 crítica
    0 crítica
    0 crítica
    0 crítica
    0 crítica
    ¿Tu opinión sobre Rashomon ?

    2 críticas de usuarios

    David Filme
    David Filme

    Sigue sus publicaciones 8968 usuarios Lee sus 231 críticas

    4,5
    Publicada el 2 de agosto de 2021
    "Rashomon" es un brillante y provocador film, dirigido por el legendario Akira Kurosawa y protagonizado por Toshirô Mifune y Machiko Kyô. En el Japón medieval, y más concretamente en el siglo XII, un señor feudal (Masakuyi Mori) es asesinado, y su esposa (Machi Kyo), violada por un bandido (Toshiro Mifume). Está acción criminal va ofrecer diversas aristas que se irán desarrollando en tres lugares distintos. De un lado tenemos el juicio en el que se examinan los hechos, y donde declaran el bandido, la esposa del señor feudal y el propio señor feudal. Este último lo hace a pesar del notable inconveniente de estar muerto, pero podrá testificar gracias a la ayuda de una vidente. Otra localización es la puerta de Rashomon, una especie de templete donde se guarecen de la lluvia un leñador, un sacerdote y una persona de la que nada en particular se nos dice. Estas tres personas comentan el juicio y filosofan con pesimismo sobre la mezquina condición humana y cómo la mentira es moneda de cambio habitual incluso en los más graves trances. Su principal reflexión tiene que ver con que cada uno de los implicados en el crimen ha dado una versión completamente distinta, en función probablemente de sus intereses. ¿Es alguna de las historias cierta? ¿Cómo podemos llegar a conocer la verdad? De momento veremos, puestas en escena, todas las versiones que se dan del asesinato y la violación. Y éste es el tercer lugar, el bosque donde todo sucedió. Lo único que tenemos claro es, que ha habido una muerte y una violación.

    Sin embargo el bandido, el señor feudal, y su mujer, lo cuentan todo de forma distinta. El bandido tratará de poner en valía su honor para atemperar sus actos. Algo parecido hará el señor feudal, que además añadirá elementos de honra ultrajada (a través todo, como decíamos, de una vidente) y dará otra perspectiva a su propia muerte. La historia de la mujer hace más hincapié en frialdad del marido en particular y en la crueldad masculina en general. A priori no percibimos ningún indicio de que cualquiera de las versiones sea más veraz que cualquiera de las otras, como mucho nos apercibimos de que cada una es favorable a los intereses de su relator. Y partiendo de esto Kurosawa ya empieza a plantearse interrogantes. Uno de ellos de carácter más filosófico, y que nos hablaría de la dificultad de conocer o de transmitir la verdad, otro de carácter cercano a la ética: la verdad como algo subjetivo que sirve egoístamente a nuestros propios intereses. Esto será materia de reflexión para las personas reunidas en la puerta de Rashomon. Sin embargo el leñador tendrá algo esencial que aportar… El filme supuso el primer gran éxito internacional de Kurosawa. Basta con mirar el palmarés de la cinta y los jugosos premios obtenidos en los Oscar y en el Festival de Venecia. Ello no significa que no llevase ya a cuestas películas de contrastada calidad, filmes como "El Ángel Borracho" (1948), "Duelo Silencioso" (1949) o "El Perro Rabioso" (1949) hablaban ya muy a las claras del talento de Kurosawa.

    No obstante, el director no contaba con un presupuesto particularmente rumboso, yéndose gran parte del mismo en la recreación de la puerta de Rashomon. Sin embargo se aprovechó hasta el último yen con tino y eficacia artística. Las localizaciones del bosque, sin grandes alardes, están primorosamente aprovechadas, de hecho la frondosidad de la naturaleza da a la película un aspecto de leyenda, de cuento transmitido de generación en generación. La puerta de Rashomon, junto con la omnipresente lluvia (la naturaleza está muy presente), son otro ejemplo de dirección artística sencilla y vistosa. Más tarde Kurosawa demostrará, entre otras virtudes, un sentido de la épica asociado a presupuestos mucho mayores. Si vemos el film en versión original detectaremos la peculiar y a veces enfática forma de recitar de los actores. También nos puede parecer chocante alguna que otra gesticulación o que las actuaciones tengan otro tempo al que estamos acostumbrados. No es extraño en el cine japonés de esta época, donde se notan ecos de la tradición del Teatro Noh y del Teatro Kabuki. Es una cinta que nos entrega un mensaje increíble, una reflexión profunda sobre el egoísmo, la mentira y la ruina en que se sumergirá la humanidad por ser una raza maldita y desnaturalizada. El egoísmo de los hombres por servirse de sus propios intereses y jamás pensar en el prójimo nos llevarán a nuestra extinción. Así lo representan cada uno de los personajes que quieren salvar su propio pellejo antes que decir la verdad. También nos muestra lo subjetivo que puede ser la verdad y justamente es eso, la verdad está en cada uno, y el día que nos pongamos de acuerdo y terminemos con el egoísmo este será un nuevo mundo.

    Las actuaciones son correctas, rebosan energía, particularmente carismática es la de Toshiro Mifune, cuyo nombre va indefectiblemente asociado al de Kurosawa y que pasó por ser su actor fetiche. Es el personaje más llamativo, su talante varía dependiendo de la versión de la historia que estemos viendo, pero en todas es bravucón, desvergonzado y teatral. En comparación, todas las demás actuaciones son ciertamente contenidas. Mifune ofrece una de sus más brillantes interpretaciones como el bandido Tajomaru, a veces completamente desquiciado y otras reflexivo y paciente, lo que pone a prueba su gran versatilidad como actor. Pero cada uno de los miembros del reparto deslumbra en sus respectivos papeles. Masayuki Mori como el samurái Takehiro, Takashi Shimura encarnando al leñador, la bella e inolvidable Machiko Kyo dando vida a Masago, esa Noriko Honma que estremece con su encarnación de la aterradora médium y un sobrio Minoru Chiaki como el sacerdote, cuya interpretación es magistral, una galería de personajes realmente memorables.

    En definitiva, brillante y provocador film que no tiene reparos en filosofar y disertar sobre asuntos morales, pero lo hace sin parlamentos obtusos y sin moralina hueca. Kurosawa, siempre atento a la condición humana, nos habla de nuestras miserias éticas mostrándose pesimista, pero dejando una rendija abierta para la esperanza, como si se negara a renunciar a su proverbial humanismo. Posee intensidad narrativa, viveza argumental, imaginación, una notable calidad cinematográfica y una carga emocional que traspasa la barrera cultural. La ambientación envuelve todo en una halo de misterio y de leyenda, dejándonos una de las obras más fascinantes del japonés.

    FilmeClub.com
    Sebastián T.
    Sebastián T.

    Sigue sus publicaciones 4950 usuarios Lee sus 166 críticas

    5,0
    Publicada el 15 de noviembre de 2019
    La película que marcó un hito en la historia del cine y que posicionó a oriente como terreno de buenas ideas en el séptimo arte. Rashomon es una obra de arte por donde se mire, inteligente a la hora de abordar la naturaleza humana en un contexto histórico dominado por la deshumanización. Cuenta con actuaciones sobrecogedoras y un trabajo de fotografía de alto nivel, todo esto bajo una dirección vanguardista por parte del maestro Akira Kurosawa. Rashomon es un buen ejemplo de la gran potencia que tiene el cine.
    ¿Quieres leer más críticas?
    • Las últimas críticas de SensaCine
    • Las mejores películas según los usuarios
    • Las mejores películas según los medios
    Back to Top