En la primavera de 1959, un grupo de trece personas queda atrapado por un temporal en un islote cerca de Mallorca. Cuando Elisa Mander, una turista inglesa, aparece muerta en el hotel, lo que parecía un suicidio al principio, pronto apunta a asesinato. Basil, un actor retirado que fue Sherlock Holmes en el cine, se ve obligado a asumir el papel de detective.
En un lugar sin comunicación, todos se convierten en sospechosos, mientras el misterio se enreda con cada pista, revelando un crimen mucho más oscuro y complejo de lo que parecía.