En 1998, varias familias se instalaron en una masía de Castellón para crear una vida alternativa, todo guiado por Antonio Garrigós, “Tío Toni”, un supuesto líder espiritual con poderes curativos. La comunidad, llamada La Chaparra, va evolucionando hacia una secta marcada por el control absoluto, castigos y aislamiento.
Durante 30 años, tres generaciones permanecen atrapadas bajo su poder. En 2022, una redada policial desmantelo el grupo y destapó graves abusos.
0:54