Muy mala. De esas películas o pilotos fallidos que parecen hechas para una sobremesa de domingo en Antena 3, de fondo, medio dormido, sin exigir absolutamente nada. La idea de partida podría haber dado juego, porque lo de mezclar viajes en el tiempo, amenaza terrorista y misión para alterar el pasado tiene potencial. El problema es que aquí casi nada está trabajado de verdad.
Lo peor es el guion. Está lleno de ideas cogidas con pinzas, personajes que parecen sacados de una plantilla y situaciones que no resisten el más mínimo análisis. Todo avanza como si alguien hubiera decidido que con una premisa de ciencia ficción ya bastaba, sin molestarse en dar profundidad, coherencia o un mínimo de personalidad al conjunto. Hay agujeros por todas partes y, encima, tampoco sabe disimularlos.
Los personajes son especialmente flojos. No parecen personas, sino arquetipos puestos en fila: el científico estirado, el tipo militar con pasado turbio, el técnico rarito, el compañero de apoyo… todo muy visto y muy poco inspirado. Así es imposible implicarse en lo que pasa. Si no te importan los personajes, la historia se cae sola, por muy llamativa que quiera parecer la idea central.
Tampoco se salva por el ritmo. En vez de aprovechar su concepto para generar tensión o curiosidad, la película se va volviendo cada vez más tonta y más mecánica. No hay verdadero sentido de la aventura, ni emoción, ni esa sensación de estar viendo algo imaginativo. Solo una sucesión de escenas que parecen llevarte a ninguna parte, con una sensación constante de producto genérico hecho sin demasiado cariño.
Ni siquiera Jeff Fahey o David Cronenberg consiguen levantar esto. Que estén en el reparto tiene su gracia sobre el papel, pero no basta para rescatar un material tan débil. Cuando una historia está tan poco trabajada, ni los nombres conocidos pueden hacer demasiado. Al final, lo único que hacen es recordarte que la película podría haber sido algo un poco más digno y no lo es.
En conjunto, me ha parecido una ciencia ficción muy floja, simple, torpe y olvidable. Una de esas propuestas con una idea que quizá en manos mejores habría funcionado, pero que aquí se queda en nada. Muy mala, muy poco cuidada y sin casi nada que merezca la pena recordar.