DTF St. Louis
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Johan600
Johan600

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Crítica de la serie
4,0
Publicada el 26 de abril de 2026
Acaba Dtf St. Louis y sin duda alguna me ha gustado muchísimo pero muchísimo, una comedia negra dramática que ha comenzado de menos a más, asombrosa, divertida y impresionante de principio a fin, la recomiendo muchísimo. La serie han sabido currárselo muy bien, cada detalle ha sido excelente, la dirección increíble, el guion muy bien currado con diálogos buenísimos, el humor es gracioso y simple y Jason Bateman, Linda Cardellini y David Harbour están fabulosos, son un trío extraordinario y divertido, prácticamente de lo mejor de la serie.
En resumen Dtf St. Louis es una serie que vale muchísimo la pena verla, puede que sea simple pero de verdad es impresionante y entretenida con un trío protagonista fabuloso.
La amo infinitamente❤️
Martin Oaks
Martin Oaks

164 usuarios 211 críticas Sigue sus publicaciones

Crítica de la serie
3,0
Publicada el 3 de junio de 2026
Yo creo que siete episodios de 50 minutos se hacen largos para una historia como esta, bastante simple y vacía de sustancia narrativa, en la que nos van descubriendo datos esenciales para la trama con el ritmo irritante de una gota malaya. El leit motiv es un triángulo amoroso letal impulsado por la crisis de la mediana edad, donde Clark Forrest (Jason Bateman), un conocido meteorólogo de la televisión local, y Floyd Smernitch (David Harbour), su nuevo intérprete de signos para espectadores sordos, entablan una amistad muy íntima y profunda, en la que se confiesan estancados con sus respectivas vidas matrimoniales. Esto les lleva a registrarse en la aplicación “DTF St. Louis” (acrónimo de “DondeTodosFollan, según la traducción española, pero que originalmente quiere decir “DareToFuck” o “Atrévete a Follar”), una aplicación de citas diseñada específicamente para que personas casadas tengan aventuras discretas.

​La historia se estructura mediante una narrativa no lineal que arranca con una premisa de misterio: uno de los implicados termina falleciendo, y los detectives Donoghue Homer (Richard Jenkins) y Jodie Plumb (Joy Sunday) deben reconstruir los hechos. A través de saltos cronológicos y la constante resignificación de escenas pretéritas (a veces, incluso redundantes), la serie desentraña subtramas como la aventura entre Clark y Carol (Linda Cardellini), la esposa de Floyd, una póliza de seguros muy oportuna, y mentiras cruzadas con un elaborado engaño virtual de perfiles falsos concebidos, inicialmente, para mitigar la profunda depresión que está sufriendo Floyd, y que termina desencadenando consecuencias fatales. El rompecabezas cronológico del guión funciona de manera orgánica para mantener un suspense, a veces irritante, obligando al espectador a reevaluar las intenciones de los personajes a medida que se revelan nuevos ángulos de una misma secuencia.

Esta supuesta comedia negra de enredos, con tintes de drama criminal de corte existencialista, elude con acierto las fórmulas convencionales del “true crime” o del thriller policial tradicional. El creador y director Steve Conrad se ha centrado en la disección de la apatía, en las carencias emocionales y en los deseos inconfesables de la burguesía suburbana, haciendo de los protagonistas unos personajes vulnerables que podrían haberse considerado moralmente cuestionables. Además, el humor de Conrad, caracterizado por el absurdo sutil y las situaciones incómodas con alta carga sexual, resulta deliberadamente excéntrico.

​Aquellos que busquen una serie con una resolución criminal ágil, percibirán ciertos pasajes algo reiterativos con esa exploración y ese vacío existencial de la mediana edad aunque, sin duda, el trabajo final en su conjunto se ratifica como una propuesta autoral rigurosa que utiliza la sátira criminal para radiografiar las ramificaciones de la insatisfacción moderna, consolidando el estilo tragicómico e iconoclasta que define el estilo de Conrad.