La lucha entre Antonio Recio y Enrique Pastor se mantienen en la cuarta temporada. La rivalidad entre ambo sigue a flor de piel y Recio hará todo lo posible para quedar por encima de Pastor. Por otro lado, tras el idílico romance entre Berta y Coque, el pescadero comienza a obsesionarse por descubrir la identidad del amante de su mujer, y para ello se apoyará en varios vecinos.
Además, después de un año alojada en el ático, Estela Reynolds recibe un ultimátum de Lola y Javi para que deje de ser una mantenida. La actriz se ve obligada a trabajar y acaba convirtiéndose en la pitonisa Reynols con su propio programa de televisión en un canal local.