El ritmo de la televisión es frenético y, si hay alguien que lo conoce muy bien, esa es Ana Rosa Quintana. La veterana presentadora de El programa de Ana Rosa tiene que lidiar a diario con los directos, debates intensos y la presión de las audiencias. Algo que gestiona durante todo el año, excepto los meses de julio y agosto cuando se toma sus merecidas vacaciones de verano. La madrileña deja a un lado la actualidad para desconectar del ruido televisivo en uno de los sitios más exclusivos de Europa.
Desde hace más de 30 años, la presentadora tiene un destino predilecto al que nunca falla durante el verano y en el que se compró una vivienda en una lujosa zona residencial. Hablamos de Sotogrande, una exclusiva urbanización perteneciente al municipio de San Roque (Cádiz).
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Sotogrande no es un destino vacacional cualquiera. Considerada una de las urbanizaciones más lujosas y cotizadas de toda Europa, este espectacular enclave ofrece la mezcla perfecta para la presentadora: privacidad, seguridad y servicios de primer nivel. Lejos de la masificación de otros puntos de la costa andaluza, este rincón del sur destaca por sus inmensas avenidas rodeadas de vegetación, canales navegables que recuerdan a Venecia y una atmósfera de absoluto relax que conquista a fortunas y celebridades de todo el planeta.
La vivienda perfecta para llevar mejor el verano
La vivienda de Ana Rosa en Sotogrande se ha convertido en un "paraíso" para la presentadora. La periodista se compró una casa amplia y muy luminosa rodeada de naturaleza con un porche espectacular concebido para las infinitas sobremesas del sur y vistas privilegiadas. En este refugio, la periodista ejerce cada año de "gallina reuniendo a sus polluelos" al congregar a sus hijos y seres queridos en largas jornadas de descanso familiar.
Además de sus paradisíacas e impresionantes playas, Sotogrande cuenta con grandes atractivos para el ocio: los mejores campos de golf de Europa, un imponente puerto deportivo, instalaciones de polo de renombre mundial como el Santa María Polo Club, e incluso dispone de una playa artificial privada rodeada de palmeras para aquellos que buscan tranquilidad total sin salir del recinto residencial.
Allí, codeándose con vecinos célebres que van desde empresarios internacionales hasta miembros de la aristocracia, Ana Rosa Quintana recarga las pilas necesarias para afrontar los retos de la siguiente temporada Un refugio gaditano idílico que, año tras año, demuestra ser el mejor bálsamo contra el estrés del directo.