La lógica nos dice que cuando un entrevistador se prepara para hacer una entrevista, este ha tenido tiempo de ahondar en su carrera y en su vida personal para, luego, comenzar a hacerle preguntas y que el espectador, de este modo, tenga un retrato más personal del artista. Sin embargo, como todo en la vida, esto tiene una gran excepción: que haya un pacto en el que el entrevistado sepa de qué va el programa, y ese programa tenga, como atractivo principal, precisamente, no prepararse las preguntas y que aquello sea un salto al vacío.
Es el caso de La Revuelta de La 1, antes La Resistencia en Movistar Plus+. Su gran atractivo —aunque haya gente que esto no lo soporte— es asistir a una 'entrevista' sin preparación, teniendo en cuenta que, a lo mejor, se va a hablar de todo menos del artista en cuestión. El programa es así, y cualquier persona que acepte ir de entrevistada debería aceptar su juego. Si no lo hace, está en su derecho: ahí tiene programas, por ejemplo, como El Hormiguero.
Este fue el caso de la actriz Nathalie Seseña, conocida por interpretar a Berta Escobar en la serie La que se avecina desde que comenzara en 2007. Digamos que su intervención en La Resistencia allá por 2020 fue percibida por los espectadores como 'rara' e 'incómoda', y estaban en lo cierto, tal y como aseguró el pasado mes de enero en el podcast Vaya Vaina.
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"Me tendría que haber informado"
"Es la primera vez que el personaje me parece más normal que el actor que lo interpreta", dijo uno de los comentarios en el momento de la emisión del programa. "Esto es el equivalente a tener flashbacks de Vietnam", dice otro.
Seseña, al ser preguntada por la entrevista, declaró que nunca había visto a Broncano. "No entendí nada, ni el humor. Muy mal. Me tendría que haber informado. Lo pasé un poco mal con Broncano, incómoda, no estaba a gusto". A esto, además, hay que añadir que Seseña fue acompañada de su perro Pepe, en cuyo collar se podía ver el número personal de la actriz, que tuvo que soportar varios días de llamadas intensas.
Y ahí está la clave de todo, en ese "Me tendría que haber informado", sobre todo para que ella misma se hubiese evitado el mal rato. A partir de ahora, seguro que la actriz se cuidará mucho de ir a cualquier programa de entrevistas sin saber de qué pie cojea, aunque ella misma no es muy dada a realizar entrevistas ni dejarse caer por este tipo de programas.