A finales de 2008, la televisión española presenció el nacimiento de uno de los formatos más recordados de Cuatro: 21 días. El programa consistía en que Samanta Villar conviviera durante tres semanas en la misma situación que sus protagonistas para experimentar la realidad en su propia piel. Aunque nació con pocas esperanzas -se cancelaría si el tercer episodio no alcanzaba la media de audiencia de la cadena-, el proyecto conquistó a los espectadores desde la primera entrega.
Gran parte de su éxito residió en su revolucionaria forma de grabar: Samanta Villar se grababa partes con una pequeña cámara doméstica, logrando que la realidad traspasara la pantalla. Hoy, casi dos décadas después, 21 días sigue sumando millones de reproducciones en redes y fascinando a jóvenes de 16 y 17 años que ni siquiera habían nacido cuando se emitió. Sin embargo, hubo una entrega que nunca llegó a gabarse al poner una condición la periodista.
Mediaset
Hace dos semanas, el podcast La Escalera Roja subió una reveladora entrevista con Samanta Villar. La periodista, sin tapujos, reveló uno de los secretos mejor guardados de 21 días: durante la preparación de la segunda temporada, el equipo puso sobre la mesa un tema tan atractivo como peligroso. "Se propuso consumo de ayahuasca", desveló la presentadora.
La condición que puso Samanta Villar para grabar '21 días: consumiendo ayahuasca'
Ante esta proposición, la periodista exigió una transparencia absoluta para llevar a cabo el reportaje: "Yo dije que a mí no me importaba probarla siempre y cuando pudiéramos explicar al 100% con libertad lo que ocurría, y entonces decidieron no rodarlo. Decidieron ellos y en el fondo me da pena porque es súper interesante. Una cosa es tener tiento [precaución] y otra cosa es no grabar", señaló Samanta Villar en el mencionado podcast.
Sin embargo, con los años y la madurez, la periodista reconoce que empatiza con el dilema que enfrentaron los responsables de Cuatro ante contenidos que pueden influir en espectadores vulnerables. "Me da pena que no se puedan grabar ciertas cosas que son muy interesantes y que pueden venir muy bien, pero son temas tan complejos que pueden implicar la salud de tantas personas", reconoció Samanta Villar.
"No tenemos que olvidarnos de que todo esto que se ve tiene una influencia sobre las personas,. Sobre determinadas personas más vulnerables a las que igual les estás marcando la vida. Realmente yo me pongo en el papel de un directivo de una cadena de televisión y no me querría encontrar en ese brete, por eso te digo que tampoco los condeno", sentenció la periodista sobre la entrega de 21 días que nunca llegó a grabarse.