El Informal marcó un antes y un después en la historia de la televisión española. El programa presentado por Javier Capitán y Florentino Fernández fue la cantera de muchos de los colaboradores que ocupan los programas de la actualidad. Pero hay una excepción: Inma del Moral, quien decidió alejarse del foco mediático y no se arrepiente de ello.
Llegó a El informal "de casualidad", por aquel entonces era modelo en Italia, y en pocos meses se convirtió en la reportera de moda de los 2000. "Al principio no me gustó mucho, pero luego me lo pasé muy bien", recordó anoche en La mesa, el nuevo programa de Cristina Pardo en Antena 3.
Mediaset
Aunque ella afirmó que no ha "dejado" el medio, lo cierto es que lleva 18 años sin aparecer en formatos pero recalca que es porque ha "bajado mucho el volumen". "He seleccionado un montón. Quizá he dicho que 'no' demasiado, pero tampoco me arrepiento. Estoy muy contenta de haber dicho que 'no' a esas cosas", declaró la reportera.
"Solo quiero hacer cosas que me diviertan, y todo lo que he hecho son cosas en las que he estado superimplicada y me lo he pasado genial", señaló Inma del Moral. Su último gran proyecto fue en 2008, cuando presentó el programa de TVE La guerra de los mandos, pero antes participó en otros formatos como el 'late show' de Antena 3 El rayo (2000).
Una nueva vida en el sector farmacéutico
También hizo sus pinitos como actriz al protagonizar La mujer más fea del mundo o La familia... 30 años después mientras lo compaginaba con presentar Vértigo junto a Antonio Resines. Incluso tuvo pequeños papeles en series como Hospital Central, 7 vidas, Obsesión y Cuéntame cómo pasó.
Inma del Moral reconoció que la fama es "apabullante", pero ella tuvo la "suerte" de que su "entorno familiar y personal no varió nunca". Ahora, la reportera tiene una farmacia y reconoce que está "genial". "Tengo gente muy sólida a mi alrededor", sentenció con orgullo.