Octavio y Adela nacen en pueblos vecinos el mismo día que se proclama la II República, y sus vidas quedan conectadas a lo largo de 90 años en ocho momentos clave. A pesar de las separaciones y enfrentamientos, sus destinos se atraen lentamente, hasta culminar en una historia de amor tardía pero profundamente merecida, mientras transcurre la historia de España.
La película La infiltrada (Arantxa Echevarria) está basada en la vida real de Aranzazu Berradre Marín, el pseudónimo que utilizó una policía nacional para infiltrarse durante varios años dentro de la banda terrorista de ETA. Cuando la joven tenía tan solo veinte años consiguió entrar dentro de la banda sin que la descubrieran.