Seis meses después del estreno de '28 años después' regresamos al universo de infectados para responder a una pregunta: ¿qué nos hace humanos?
"¿Qué significa ser humano cuando no tenemos refrigeradores, no tenemos acceso a ropa nueva, autos ni maquinaria?", se ha preguntado el guionista Alex Garland durante años mientras desarrollaba la saga 28 días después, que este 16 de enero estrena 28 años después: El templo de los huesos -la secuela de 28 años después, estrenada en 2025, hace apenas seis meses-. Aquella primera película que se estrenó en 2002 nos situaba justo en el inicio de una epidemia de infectados que arrasó con el Reino Unido que conocíamos. Dos décadas después, Garland y el director Danny Boyle expandieron el universo cinematográfico con esa cuestión en mente: ¿qué queda de la humanidad después de más de 20 años sin civilización?
En la cinta estrenada el pasado mes de junio, conocimos a Spike -interpretado por Alfie Williams-, un joven de 12 años que no ha conocido un mundo sin epidemia. Vive en un remoto pueblo junto a sus padres y se prepara para cruzar por primera vez las vallas de seguridad que separan su localidad del mundo salvaje. Tras una serie de trágicos sucesos, termina solo... hasta que se cruza con los Jimmys, un grupo de jóvenes psicópatas.
"Estamos reducidos a nuestra esencia. Entonces, ¿cuáles son nuestras opciones cuando nos vemos reducidos a nuestra esencia? ¿Cuáles son nuestras opciones humanas? ¿Cómo nos comportamos unos con otros cuando solo tenemos el presente para sobrevivir? ¿Sabes qué es? ¿Cuáles son los impulsos primitivos básicos? Y creo que eso es lo que Alex explora en estas películas", reflexiona Ralph Fiennes en una entrevista con SensaCine, quien da vida a uno de los personajes que más avanzan la trama en este filme.
Sin destripar la cinta, Fiennes es el Doctor Ian Kelson, una figura enigmática en 28 años después, pero uno de los pilares de esta nueva aventura que dirige Nia DaCosta en sustitución de Boyle. DaCosta ya hizo una incursión al género de terror en 2021 con Candyman, la sucesora espiritual de la película original de 1992. Ahora sigue el legado de una de las franquicias más consagradas del cine zombi, pero desde el principio supo que no quería -ni podía- seguir los pasos del cineasta británico.
Solo quería dirigir la película como yo quería. Eso era lo más importante. Así que, mis primeras impresiones al leer el guion fueron estos dos mundos diferentes que quería representar de forma distinta
La directora muestra dos mundos opuestos en El templo de los huesos: "El de los Jimmies, oscuro, caótico y cruel, y el de Kelson, que ha encontrado una especie de paz interior, una especie de santuario. Así que quería que los estilos de estos mundos fueran muy diferentes para que, al unirse, sintiéramos un choque, no solo temático, sino también visual", continúa.
Kelson es un antiguo doctor que investiga el virus desde su refugio, un templo construido con miles de huesos de los fallecidos. "El Templo de los Huesos es el centro del mundo de Kelson. Es una construcción para honrar a los muertos y a todas las vidas que han vivido los seres humanos", cuenta Fiennes.
Fui a Palermo, Italia, y hay unas catacumbas maravillosas donde se encuentran los cadáveres. Algunos aún conservan pelo. Es donde uno reflexiona sobre lo que significa ser humano al encontrarse con los esqueletos de los muertos
En contraste con este santuario están los Jimmys, liderados por Jack O'Connell. Erin Kellyman ha sido la actriz escogida para dar vida a uno de sus miembros, Jimmy Ink. "Interpretar ese tipo de personaje es divertido, la verdad. Creo que es muy complicada y es mucho más que una sociópata. Ni siquiera creo que lo sea", cuenta Kellyman acerca de su personaje, "Me encantan sus complejidades y fue muy divertido estar con los Jimmies e interactuar con ellos en las escenas. Porque todos tienen personalidades distintas, lo cual es genial".
Este viernes 16 de enero se estrena 28 años después: El templo de los huesos, una secuela directa de 28 años después (2025) y una continuación de 28 días después (2002) y 28 semanas después (2007).