"No había otra forma de hacerla", asegura el actor sobre la película de los 90 de la que se avergüenzan el resto de sus compañeros. Fue un fracaso comercial y de crítica
En 1994 Jan De Bont estrenó sin que nadie lo esperase la que a día de hoy sigue siendo considerada una de las mejores películas de acción de los años 90. Estrenada en España bajo el título Speed (Máxima potencia), la ficción estaba protagonizada por unos Keanu Reeves y Sandra Bullock que derrochaban química pero que aún no eran las estrellas que llegarían a ser y resultó ser todo un éxito: más de 350 millones de dólares recaudados que la convirtieron en la quinta más taquillera de su año e incluso un Premio Oscar, que ganó a Mejor sonido en la 67 edición.
Tras el éxito de la película, no es de extrañar que 20th Century Fox buscase rápidamente la producción de una secuela, Speed 2, que volvería a contar con Jan de Bont al mando y con Sandra Bullock en la piel del personaje femenino protagonista. Sin embargo, Keanu Reeves no regresaría, siendo sustituido por Jason Patric en la ecuación. Asimismo, Willem Dafoe se incorporó al elenco en la piel del villano de la secuela.
Justo al contrario de lo que había pasado con la primera película, la secuela de Speed no cumplió con las expectativas ni en lo que se refiere a la crítica ni tampoco en recaudación, acusando la ausencia de Reeves, especialmente. Speed 2 fue un fracaso de taquilla, con 164,5 millones de dólares a nivel mundial frente a un presupuesto de 160 millones. Además, fue nominada a ocho premios Razzie, los anti-Oscar, ganando la categoría de peor remake o secuela.
Con el tiempo, los dos protagonistas dejaron claro que no estaban especialmente orgullosos de la película y Jason Patric llegó a referirse a ella como estúpida. Sin embargo, el tercer ingrediente del cóctel, Willem Dafoe es el único que la defiende. Especialmente su propia interpretación, que fue tildada de exagerada.
"Mucha gente me da la lata por eso. Se burlan de la magnitud de mi actuación, diciendo que fue exagerada. Pero juro por Dios que defiendo esa actuación porque no había otra forma de hacerla", explicó en una entrevista con Variety en 2024.
Tengo una cara bastante flexible, una cara expresiva, y no la censuro. La dejo hacer lo que quiera. No pongo caras, pero sé a ciencia cierta que mi cara puede hacer cosas realmente extremas
Y continuó: "A veces haces cosas y la gente simplemente no está preparada para ellas, o no es el momento o el contexto es erróneo. Quizás lo interpreté mal, pero, en mi opinión, apoyo esa película".
Unas declaraciones lejanas a las de Patric, que habló así de ella en una entrevista con IGN: "Esa fue una película inocua y aburrida. No hace daño a nadie, no es violenta, simplemente es estúpida. No fue una buena experiencia para mí". Por su parte Bullock también admitiría que es una película de la que se arrepiente y que cree que "ningún fan fue a verla", mientras que Reeves también confesaría con el tiempo que no aceptó el papel no por problemas de agenda, sino porque no le gustaba el guion.