Según el intérprete de 'Gladiator' y 'Harry Potter', no disfrutó nada trabajando con la ganadora del Oscar en una película en la que eran amantes
A sus 90 años y aún en activo, Julie Andrews es una leyenda del cine cuya voz parece destinada a perdurar para siempre, e intacta, en los corazones de espectadores en todo el mundo. La actriz y cantante inglesa ha dejado una huella permanente en la industria principalmente con dos papeles que interpretó en los años 60 y uno seguido del otro, Mary Poppins -por el que ganó el Oscar a Mejor actriz- y Sonrisas y lágrimas, pero, aunque ahora hace tiempo que no la vemos en pantalla, su voz sigue siendo su mejor herramienta de trabajo, ya sea con sus papeles de doblaje o, por supuesto, como la narradora estrella de la serie de televisión Los Bridgerton.
Pensar en Julie Andrews suele traer consigo sentimientos de nostalgia, calma y dulzura, pero precisamente cuando estaba en la cima de su éxito no dejó un buen recuerdo en la mente de otro icónico actor, fallecido en el año 2002: Richard Harris, inconfundible por su papel de Dumbledore en la saga cinematográfica Harry Potter.
Julie Andrews y Richard Harris trabajaron juntos en 1966, justo después de los dos grandes éxitos de la carrera de la actriz, en una película llamada Hawaii, que estaba dirigida por George Roy Hill y la forma de ser de Andrews no dejó un buen sabor de boca a Harris, quien no dudó en hablar de ello en su biografía.
Según explicó a su biógrafo Michael Feeney Callan -recogido por The Mirror-, "rara vez, o nunca, había sentido tanto odio por una persona" como el que Andrews le hizo sentir durante aquel rodaje.
Era condescendiente y cruel. Estoy seguro de que veía lo mucho que me lo estaba pasando bien, y pensé que eso la molestaba
"Le decía algo, en voz baja y conspirativa, al director, y yo gritaba: '¿Dijiste algo, Jules?', lo que la enfurecía", recordaría el actor.
En la película, Julie Andrews interpretaba a Jerusha Bromley, una mujer que viaja junto a su nuevo marido, un reverendo de Nueva Inglaterra, a la isla de Hawaii con el fin de establecerse y evangelizar a los nativos. Por su parte, Harris era el Capitán Rafer Hoxworth, el hombre al que verdaderamente amaba la joven.
Julie Andrews esperó décadas antes de responder a los comentarios de su Harris. En una entrevista de 2015 con el Sydney Morning Herald con motivo del 50 aniversario de Sonrisas y lágrimas no le dio mucha importancia cuando el periodista le comentó que esos comentarios de su ex coprotagonista sobre que su "ambición férrea" era "fea de ver" no se hubieran hecho de un hombre a la hora de valorar lo mismo. "Supongo que tienes razón. De hecho, la tienes", le contestó la actriz. "Creo que probablemente estaba bebiendo mucha cerveza en ese momento. Podría haber sido por eso", añadió.
Una pena pensar que, a pesar del prestigio de sus respectivas carreras y de lo prometedor que podría haber sido un proyecto conjunto, el rodaje de Hawaii siga siendo recordado como una tensa colaboración entre dos leyendas del cine.