Kevin Williamson dirige esta película que llega rodeada de conflictos y dramas detrás de las cámaras. Está en cines desde el pasado 27 de febrero
El pasado 27 de febrero se estrenó Scream 7, una película de la que merece la pena hablar y no solo desde el punto de vista cinematográfico.
Este filme nos demuestra que estamos entrando de lleno en la "época de la sospecha", un momento donde el nuevo Hollywood trata de exprimir cualquier clásico sin importar si el proyecto tiene sentido o no. Yo, que soy ya viejo y estuve en el cine en el espectacular estreno de la Scream original allá por 1996, me he sentado a ver esta séptima entrega y os tengo que contar primero lo que hay detrás de las cámaras. Porque lo que pasó en esta producción es una zapatiesta interesante.
Los directores Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett, que habían logrado resucitar la saga de forma brillante y metacinematográfica con Scream -la quinta entrega-, abandonaron el barco por conflictos de agenda para dirigir Abigail. Los productores contrataron entonces a Christopher Landon, pero estalló la bomba: despidieron a la protagonista Melissa Barrera por unos posts sobre el conflicto en Gaza, lo que provocó que Jenna Ortega también se marchara del proyecto en solidaridad. Ante un guion sin sus dos estrellas, Landon dijo que aquello no tenía ni pies ni cabeza y también se bajó del carro.
"Dije que sí y luego colgué el teléfono y lloré": Escribió la primera 'Scream' y 30 años después lleva al cine la nueva secuela de la franquicia¿Cómo arreglaron los productores un proyecto totalmente paralizado e inarreglable?. Pues volviendo a la fuente original. Llamaron a mi queridísimo Kevin Williamson, el guionista original, no solo para reescribir la película entera, sino para dirigirla. Hay que recordar que Williamson era el guionista de moda en los 90, tenía "el duende flamenco", pero no dirigía nada desde que la crítica destrozó Secuestrando a la Srta. Tingle en 1999. La segunda gran decisión fue soltar nada menos que 7 millones de dólares para convencer a Neve Campbell de que regresara como Sidney Prescott.
'Scream 7': un churro torpe y predecible
Ahora bien, con todo este parcheado, ¿qué tal está la película? Pues me ha parecido un churro impresionante, la peor película de toda la saga, incluso peor que Scream 4. El guion de Williamson es un completo desastre lleno de decisiones torpes y sin sentido, llegando incluso a plantear de forma absurda a la Inteligencia Artificial como villana y recuperando sin lógica alguna al personaje de Matthew Lillard. Los nuevos personajes adolescentes son espantosos, cero perfilados, puros arquetipos mal escritos que casi celebras cuando Ghostface los mata. Y lo más doloroso de todo: le falta humor, le falta inteligencia y ha desaparecido por completo esa brillantez metacinematográfica que era la pura razón de ser de la franquicia. Es, simplemente, un 'slasher' tontorrón y súper predecible.
¿Tiene algo bueno? Sí. Frente a la falta de originalidad, la película se vuelve mucho más bestia y nos regala al menos dos muertes muy gore y brutales que, para qué engañarnos, en la ficción siempre se celebran. Además, hay que reconocerle a Neve Campbell que tiene un estilazo brutal; coge lo absurdo de la película y va hacia adelante con una seriedad convencidísima caiga quien caiga, y eso funciona.