Las exhibiciones bravuconas son frecuentes en el ‘western’, pero esta película las desmontó en apenas unos segundos
Los noventa fueron una época interesante de revival para el género western, y uno de los más sensacionales de aquella época fue Tombstone (La leyenda de Wyatt Earp), que se comió incluso a una competencia directa como la de Kevin Costner con otra película que contaba la misma historia. El paso del tiempo ha puesto a la de Kurt Russell como el verdadero clásico querido de aquel momento.
Su rodaje ha estado siempre marcado por las incógnitas, incluyendo la de si Russell acabó ejerciendo como director en la sombra de la película. Pero el resultado es innegable, y en buena parte se sostiene en un reparto asombroso que incluye a actores de carisma como Val Kilmer, Bill Paxton o Michael Biehn.
Un show desmontado
Todos tuvieron que prepararse intensamente para poder meterse en la piel de pistoleros del salvaje oeste. Biehn tuvo un entrenamiento especial, ya que tenía una secuencia en la que debía hacer varias virguerías con un Colt para impresionar al personaje de Doc Holloway, interpretado por Kilmer. La mayoría de actores entrenaron con pistolas de goma, pero Michael estuvo dos meses con un revolver auténtico.
Fue parte de la preparación de dos meses que hizo con el especialista Thell Reed, un armero de leyenda en Hollywood que había trabajado con iconos del género western como John Wayne. Aparte de ese par de meses, Biehn estuvo un total de siete meses practicando las maniobras de exhibición con el arma para clavarlo el día que tocase grabar la secuencia.
"Siempre será un secreto": se dice que Kurt Russell rodó en las sombras una de las mejores películas de los 90Tres minutos de escena llena de bravuconería clásica que solemos ver en las películas del Oeste, que terminan desmontadas en apenas unos segundos. Una vez realizado el impresionante show, el personaje de Kilmer en dicha escena no sólo no se inmuta sino que procede a ridiculizarle haciendo los mismos movimientos con una taza. Una declaración de intenciones tan clara que se ha vuelto uno de los grandes momentos de la tan querida Tombstone.