Esta película de ciencia ficción tiene una mítica persecución rodada en Ciudad de México: hasta 500 miembros del equipo trabajaron en 45 sets
Sara Heredia
-Redactora jefe SensaCine
Cargada con una mente abierta y mucha curiosidad, explora cualquier documental, película, serie y miniserie que empiece a hacer ruido.

Arnold Schwarzenegger protagoniza este clásico del género que utilizó muchos rincones de la ciudad. Algunos han desarrollado sus propias leyendas urbanas

México ha sido el escenario de películas de Hollywood de todo tipo. La versatilidad del país ha permitido a las estrellas recrear el Viejo Oeste, disfrutar de sus playas paradisiacas y ambientar historias en terrenos apocalípticos. En este sentido, han sido muchas las producciones que han optado por el país vecino para llevar a la realidad sus ideas y en la ciencia ficción hay muchos ejemplos.

En abril de 1989 empezó el rodaje de Desafío total en diferentes partes de Ciudad de México. Aunque la mayoría de escenas tuvieron lugar en los Estudios Churubusco, el equipo se desplegó por otras zonas, como el Hyatt Regency, el Heroico Colegio Militar o la Avenida Barranca del Muerto. Un equipo de 43 actores y hasta 500 técnicos y miembros del equipo se reunieron durante 20 semanas en la capital mexicana para dar forma a la película de Paul Verhoeven. El resultado fue tan épico que aún hoy la seguimos recordando. Especialmente los mexicanos, que ven a su ciudad en muchas escenas de la cinta.

Ambientada en el año 2084, se centra en Douglas Quaid, un trabajador de construcción aburrido que quiere viajar a Marte -un planeta que, en el universo de la película, ya ha sido colonizado-. Para ello decide contratar los servicios de una empresa que implanta falsos recuerdos en las personas y les pide que creen un recuerdo en el que es un agente secreto que ha viajado a Marte. El problema es que, antes de que le implante los recuerdos, se levanta convencido de que ya es un agente secreto.

La película, rodada con un presupuesto de 30 millones de dólares -aunque terminó siendo bastante más-, llevaba en los planes de De Laurentiis Entertainment Group desde 1982, aunque en realidad la idea venía del año 1974, cuando el productor Ronald Shusett compró los derechos de adaptación del cuento escrito por Philip K. Dick en 1966.

La mítica persecución en el metro

Como decimos, en 1989, tras años de desarrollo, la grabación dio el pistoletazo de salida. Verhoeven escogió CDMX porque predominaba la arquitectura de estilo "nuevo brutalismo", es decir, edificios de puro hormigón que lucían pesados en pantalla. Esto iba muy acorde con la ambientación opresiva que quería para la película. Así que, aunque recurrieron en gran parte a los Churubusco, muchas zonas quedaron representadas.

De hecho, una de sus escenas más recordadas, la de la persecución en el metro. Aunque la persecución inicia y muestra la Glorieta de los Insurgentes, la secuencia de acción en el interior y las escaleras mecánicas se filmaron en realidad en la estación de Metro Chabacano. Como dato curioso, existe la leyenda urbana de que en esta estación todavía se pueden apreciar algunas salpicaduras de la sangre falsa que se utilizó para filmar el tiroteo de esa escena.

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