"Bebía e insultaba a la gente. Y el Duque tuvo que rodar escenas de amor con ella": John Wayne odió trabajar con este icono de Hollywood
Amante de las series y gran aficionada al terror, la ciencia ficción, la crónica negra y el ‘true crime’.

El rudo y legendario actor John Wayne fue una figura controvertida, pero había comportamientos que en otros no toleraba

A lo largo de sus 50 años de carrera en activo y con más papeles protagonistas que ningún otro actor en toda la historia del cine, fueron muchos los que, en algún momento de su trayectoria, tuvieron la oportunidad de coincidir en el trabajo de John Wayne. Pero mientras algunos le recuerdan como un actor muy profesional y comprometido en los rodajes, otros atesoran anécdotas menos desagradables, como las relacionadas con su afición a escupir tabaco o los problemas de agenda que a veces generaba su afición por el alcohol.

En cualquier caso, sí parece perfectamente documentado que John Wayne era un tipo de ideas conservadoras y carácter rudo. Parco en palabras y a veces incluso intimidante. Sin embargo, el icono del wéstern también experimentó situaciones trabajando con otros actores y actrices que no siempre fueron agradables para él, como cuando coincidió con una icónica estrella de Hollywood rodando una película en España y atestiguó una escena en un restaurante en la que sintió mucha vergüenza.

El icono de Hollywood cuyo comportamiento enfureció a John Wayne no fue otro que Rita Hayworth.

En aquel momento Hayworth tenía unos 46 años y tenía reputación en la industria gracias a sus interpretaciones en películas como Las modelos junto a Gene Kelly y, por supuesto, Gilda. Sin embargo, Hayworth no pasaba por su mejor momento personal cuando fue contratada para la película El fabuloso mundo del circo junto a John Wayne.

En El fabuloso mundo del circo, Wayne interpretaba a un dueño de circo a principios del siglo XX que está de gira por Europa, mientras que Hayworth interpretaba a la madre de su pupila, encarnada por una joven Claudia Cardinale, y antigua amante del protagonista.

La idea de darle este papel a Hayworth surgió del productor Samuel Bronston, quien se enfrentó a la oposición del director, Henry Hathaway, porque estaba convencido de que Hayworth atraería al público europeo eso garantizaría el éxito financiero de la película.

No obstante, en ese momento la actriz luchaba contra la depresión y el alcoholismo, lo que dificultó enormemente el rodaje: olvidaba con frecuencia sus diálogos y estaba de mal humor en el set. Así lo recordaría Hathaway en el libro de no ficción de Michael Munn, John Wayne: El hombre detrás del mito -vía Filmstarts-.

Bebía e insultaba a la gente. Y el Duque tuvo que filmar escenas de amor con ella a pesar de que no lograba conectar con ella en absoluto

Al principio, Wayne trató de seguir adelante sin más, pero una incómoda situación fuera del set de rodaje acabó con su paciencia. El actor había invitado a su compañera de reparto a cenar con su esposa e hija, pero la cita acabó en desastre: "Aún no había bebido mucho y ya arrastraba las palabras. Fue grosera con los camareros, lo cual fue increíblemente vergonzoso", según el libro.

"Al parecer, Wayne intentó calmar los ánimos y apaciguar al personal "dando generosas propinas y repartiendo fotos autografiadas", pero no le perdonó aquello a la actriz.

Finalmente, Hayworth recibió una nominación al Globo de Oro a la Mejor Actriz por la película, lo que impulsó su carrera temporalmente, aunque no terminó de regresar a sus mejores tiempos. La actriz falleció en 1987, ocho años después de la muerte de Wayne.

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