Vivió con Hitler durante cinco años y estaba en el famoso búnker donde se refugió antes de la caída del Tercer Reich, pero allí todo eran susurros
Estrenado en España en 2005, el drama bélico El Hundimiento no fue la primera película dedicada a explorar los últimos días de Hitler en su búnker en la recta final de la II Guerra Mundial, pero sí una de las más realistas y aclamadas, no solo sobre el Führer en particular, sino sobre el régimen nazi en general.
Dirigida por Oliver Hirschbiegel y basada en las memorias de la secretaria de Adolf Hitler, Traudl Junge, así como en el libro Inside Hitler's Bunker de Joachim Fest, la película abordaba los 10 días previos a la caída definitiva del Tercer Reich, y fue objeto de grandes elogios. Con un impresionante Bruno Ganz en la piel del líder alemán como principal reclamo, la cinta fue nominada al Oscar a Mejor película de habla no inglesa, pero perdió frente a la candidata española: Mar adentro.
La película, como reza la crítica publicada en SensaCine, tuvo la capacidad de "lavar el tabú cultural alemán de realizar un retrato del dictador genocida que no partiera de una perspectiva viciada por sus acciones", pero principalmente destacaba por la impresionante interpretación del actor suizo, cuyo "Hitler se siente (y, sobre todo, escucha) terriblemente auténtico en su humana crueldad y ego-maníaca tendencia a la destrucción".
Sin embargo, el guardaespaldas de Hitler Rochus Misch pensaba que la película era bastante exagerada y en particular por la forma de hablar de Adolf Hitler, demasiado intensa y subida de tono. ¿Cómo olvidar el momento en que el Führer reprende absolutamente furioso a algunos generales al darse cuenta de que la guerra está perdida y que dio lugar a un montón de versiones de broma en internet?
"La he visto. Una opereta dramática. Está todo americanizado", sentenció en una entrevista con Salon en el año 2005, no mucho después del estreno del filme. "Todos esos gritos y alaridos; no era así allí abajo en el búnker. La realidad... es que era un búnker de la muerte. Allí abajo todos susurraban. Nunca hubo una escena de gritos descontrolados".
Cuando los generales estaban allí abajo, discutiendo asuntos militares, guardaban silencio. Es una película, con todas las libertades que eso conlleva. No es un documental. Está todo exagerado
Rochus Misch también habló de su representación en el filme, en el que fue interpretado por Heinrich Schmieder, explicando que la forma en la que se planteó su vida tras conocer la muerte de Hitler y Eva Braun no fue como la que se ve en la película: "Fue diferente a como se muestra en la película. Al final, me pregunté: ¿Qué hago aquí? ¿Qué hago ahora que todos están muertos o se han ido? Aun así, seguía allí, uno de los pocos que quedaban en el búnker, solo para asegurarme de que todo en la sala de teléfonos siguiera funcionando. Entonces el Dr. Naumann me dijo que otro médico, el Dr. Stumpfegger, me daría algo de beber, o algún tipo de caramelo".
"Está todo americanizado. Así es como los estadounidenses quieren ver las cosas", repetía tras ser preguntado por la representación en la película de la muerte de los hijos de Goebbels, a quienes se les administró cianuro. "Los alemanes tampoco tienen ni idea de nada. Si hubiera estado en la Nueva Cancillería en lugar de en el búnker, tampoco tendría ni idea de cómo ocurrió lo de los hijos de Goebbels, cómo mataron a los seis niños".
El Hundimiento está disponible en Filmin.