El actor ha recordado como la determinación de su padre por promover sus estudios fue clave en su desarrollo personal y también como intérprete
José Coronado es, a sus 69 años, uno de los actores más reconocidos del audiovisual español, pero la realidad es que, al contrario que otros compañeros de profesión, comenzó a desarrollar su carrera como intérprete bastante tarde, cuando ya tenía 30 años y había probado suerte en otros oficios que no terminaron de ser el definitivo. Además, el actor pasó seis años estudiando en la universidad y, aunque probó con dos carreras muy diferentes, ninguna de ellas llegó a convencerle como para dedicarle su vida.
"Empecé con 30 años porque antes había estado en la universidad. Había empezado Medicina, había empezado Derecho y no había acabado ninguna, pero me tiré seis años a la universidad que me vinieron muy bien luego para mi carrera", recordó Coronado en una entrevista reciente con el director de Días de Cine Gerardo Sánchez sobre los que fueron sus orígenes. "Luego tuve una agencia de viajes, tuve una agencia de modelos, fui coreógrafo, estuve de modelo dando vueltas por el mundo y luego ya me metí en el mundo de la hostelería, que era muy duro". Fue entonces cuando su novia por aquel momento le propuso dar clases con Cristina Rota, junto a la que descubrió su verdadera vocación.
Coronado también recordó su faceta universitaria recientemente, durante un encuentro con Esquire con motivo del estreno de El problema final, la serie basada en la novela de Arturo Pérez Reverte que ha estrenado este 2026 en Netflix.
Según el actor, la determinación de su padre por promover sus estudios fue determinante y, aunque al final se dedicó a otra cosa, siempre le estará agradecido por ello, porque le proporcionó muy buenas herramientas en la vida.
Mi padre era ingeniero y me aconsejó y trabajó para que yo fuese a la universidad. Siempre se lo agradecí porque, aunque no terminé ninguna de las dos carreras, esos seis años de disciplina universitaria me han venido luego bien para mi trayectoria de actor
No es la primera vez que Coronado recuerda con tanto cariño el apoyo de su familia. "Mi padre lo que quería era verme feliz y en movimiento. Y en ese movimiento he estado siempre, en gran parte gracias a todo lo que él me transmitió", contaba también en un entrevista con ABC. "Era un apasionado del conocimiento. Cuando yo empecé a estudiar Medicina, él también comenzó a estudiar Medicina. Cuando me pasé a Derecho, se empapó de leyes. Así que, cuando me metí en el cine, por supuesto se convirtió en un cinéfilo. Pero siempre con conocimiento de causa. [Quiza hubiera preferido que siguiera sus pasos], pero como persona inteligente, y mi padre lo era mucho, lo que más le importaba es que yo fuese feliz. Así que se lo comió y se adaptó".