Ahora es uno de los actores españoles más populares y reputados, pero José Coronado, que esta semana estrena nueva serie en Netflix, comenzó en el mundo de la interpretación cuando ya tenía más de 30 años. Según ha comentado el propio actor, "el azar intervino totalmente", puesto que él previamente había empezado varias carreras que no terminó y también abrió diversos negocios que no terminaron de convencerle. "Tuve una agencia de viajes, tuve una agencia de modelos, fui coreógrafo, estuve de modelo dando vueltas por el mundo y luego ya me metí en el mundo de la hostelería, que era muy duro. Era muy duro porque encima me pilló en los años de la Movida. Era terrible. Yo estuve 10 años viviendo de noche y estaba absolutamente sobrepasado por esa esclavitud que te da la hostelería", contó. Mediante el contacto de una novia, comenzó a estudiar en la escuela de Cristina Rota y ahí empezó todo.
Su hijo Nicolas, sin embargo, comenzó mucho antes a moverse en el mundo de la interpretación, pero lo hizo de una forma también muy casual. Aunque ahora no es la profesión de actor a la que dedica el 100% de su vida, Nicolás Coronado debutó en pantalla siendo el protagonista de una miniserie de dos episodios llamada No soy como tú en la que interpretaba a un vampiro y luego llegarían otras oportunidades como Tierra de lobos, Águila roja y un largo etcétera.
Sin embargo, el actor asegura que "no era algo que yo buscaba". Así lo explicaba él mismo en su participación en un debate sobre el auge de los 'nepobabies' en el programa de Loles León Zero Dramas en La 2 de RTVE.
Cuando llegó su primera oportunidad, Coronado tenía unos 20 años y había hecho un anuncio para una ONG cuando le propusieron hacer un casting para aquella serie. "En mi caso, actuar no era algo que yo buscara. Hice un spot para Ayuda en Acción (una ONG) con mi padre. En ese momento yo estaba todavía más blanco que ahora, y como estaban haciendo una serie de vampiros, me llamaron y me dijeron: 'Nicolás, ¿quieres hacer un casting para hacer de una persona transparente?'". Sin embargo, Coronado asegura que su padre nunca se ha dedicado a mover hilos para que él consiguiera nada. "A nivel personal, me ha servido mucho en la vida ver quién se acerca a mí por saber de dónde vengo y quiénes son mis padres, o quién viene realmente a ver quién soy yo. Eso me ha servido muchísimo", aseguraba Coronado.
Pero te aseguro que en proyectos de cine o televisión, a no ser que estés en unos círculos de favores en los que ni mi padre ni yo estamos, levantar un proyecto es muy complicado. Un director o un productor no coge 'al hijo de' así como así; ellos cuidan su proyecto y eligen al mejor
No obstante, Coronado entiende que se le pueda atribuir el término 'nepo baby': "He tenido la suerte de pertenecer a una familia, a una saga. Mi padre, en concreto, ha tenido mucho éxito profesional en una profesión que además es tan divertida que yo no podía obviarla; tenía que jugarla y me lo he pasado muy bien. Pero mira, al final me he ido al campo y me estoy ganando la vida de otras maneras".
"Creo que la responsabilidad con ese concepto la tienen los padres. Si se predica con el ejemplo, puedes tener un padre al que le vaya muy bien, pero si te mantiene la paga indefinidamente, vas a acabar siendo un mantenido y un 'nepo baby'. En cambio, si ese padre dice: 'Cuando te apetezca hacer un viaje o un proyecto, vas a tener que trabajar para poder hacerlo', lo está haciendo bien y está predicando con el ejemplo. Por tanto, considero que la responsabilidad de ser 'nepo baby' o no, que es un término que parece un poco peyorativo, es de los padres". Y añade: "Digo esto porque mi padre es así, otros serán diferentes. De todas maneras, el concepto de 'nepo baby' lo veo más reflejado en casos como el de Will Smith, por ejemplo. Son personas con una fama tan grande que tienen un hijo, y ese hijo, en cuanto se pone en redes sociales, se convierte en un influencer enorme de repente, cuando apenas tienen 7 años y aún no son nadie".
En los últimos años, Nicolás Coronado se ha mantenido alejado de las pantallas, más enfocado en sus proyectos lejos de la interpretación en una finca autosostenible en un pueblo en la provincia de Toledo. La nueva serie de José Coronado, El problema final, se estrena este viernes 25 de septiembre en Netflix.