Michael Dudikoff siempre será recordado por ser una de las grandes figuras del cine de acción de los 80, pero su vida ahora es muy diferente
Michael Dudikoff supo aprovechar la explosión del cine de acción de los 80 para hacerse un hueco propio. El estadounidense empezó a trabajar de modelo para poder pagarse los estudios y esto le llevó a presentarse en varias audiciones para series y películas. Así fue como fichó para El guerrero americano y se convirtió en un icono. Quizás no está en la misma liga que Stallone o Van Damme, pero, desde luego, tiene sus fans.
Un héroe de artes marciales por accidente
En los años 70, Dudikoff estudiaba psicología infantil mientras trabajaba en un centro de rehabilitación juvenil y en restaurantes como camarero. Fue precisamente en un local, mientras servía una mesa, cuando un editor de Esquire se fijó en él y le propuso participar en un desfile. Rápidamente comenzó a trabajar para Calvin Kline y GQ.
Como tenía ese aspecto de "chico rubio americano" rápidamente tuvo trabajos en series como Dallas o Happy Days. Sin embargo, su fichaje por El guerrero americano (American Ninja) fue fruto del azar. Chuck Norris había rechazado el papel y la productora Cannon Group buscaba desesperadamente un candidato atlético. Cuando Dudikoff llegó a la audición y vio un inmenso gimnasio lleno de expertos dando volteretas y patadas, sintió que no encajaba en absoluto e intentó marcharse. Sin embargo, el coreógrafo Mike Stone lo interceptó en la puerta y le pidió que probara suerte imitando una rutina que incluía acrobacias y el lanzamiento de una estrella ninja. Dudikoff le pidió que repitiera los movimientos un par de veces y los copió a la perfección.
El guerrero americano costó un millón de dólares y fue un bombazo mundial, recaudando más de 10 millones. Su éxito no se quedó en las salas de cine, ya que se convirtió en todo un icono de los videoclubs. Tuvo cuatro películas más -aunque la última secuela estuvo protagonizada por David Bradley-. La segunda película, La confrontación (1987) -aunque en España no tuvo ese título- , es considerada por muchos fans como la más divertida de la saga. Para cuando tuvo que rodarla, Dudikoff había entrenado en serio y había aprendido karate, judo, aikidio y jiu-jitsu bariseño. La cinta logró unos 4 millones de taquilla.
Ahora trabaja restaurando casas
La realidad actual de Michael Dudikoff no tiene nada que ver con los años 80. Es feliz y familiar. Está casado desde el 2004 con Belle y tienen tres hijos: Michael Joseph Stephen III, Lyzel y Andrei. Está muy implicado en esta faceta de su vida. En su tiempo libre, le encanta hacer surf junto a su familia. También destaca su amor por los animales: tiene un perro adoptado llamado Sammy que viaja siempre con él en su Range Rover, dos gatos rescatados, y participa activamente en causas sociales para ayudar a perros callejeros.
Su profesión también ha cambiado radicalmente. A principios de los años 2000, Dudikoff hizo una pausa en la actuación y comenzó a dedicarse a la compra, restauración y venta de casas antiguas, una labor que sigue practicando incluso con su propio hogar. Él mismo se desempeña como contratista y constructor, y continuamente emprende proyectos de renovación.
Aunque estuvo un tiempo alejado de las cámaras, Dudikoff no se ha retirado. Volvió a la pantalla en proyectos como la película Navy Seals vs. Zombies y ha estado trabajando en obras recientes y futuras como la comedia familiar Landfill y el western Trail Blazers. Ambas películas con bajo presupuesto y poca presencia en cartelera, todo sea dicho.
Seguramente a los fans les encantaría ver una sexta entrega de la saga y a Dudikoff también. Reconoce que él mismo ha escrito un guion para rodar El guerrero americano 6 con la esperanza de encontrar la financiación adecuada para revivir a Joe Armstrong y darle un cierre definitivo digno a la altura de la leyenda.