Críticas
5,0
Obra maestra
Dune: Parte dos

La obra maestra de Denis Villeneuve

por Andrea Zamora

Hay un gesto en Dune 2 que es una declaración de intenciones. Este instante ocurre al final y ni siquiera aquellos familiarizados con la novela de Frank Herbert lo anticipan. A simple vista, parece una acción sencilla: un personaje se da la vuelta y abandona una habitación. Sin embargo, esta aparente simplicidad está cargada de grandeza y fuerza.

Dune 2 destaca por varias razones, pero todas convergen en un punto central: Denis Villeneuve. El director no teme desviarse del material original (el libro de Herbet publicado en 1965) cuando lo considera necesario. El gesto mencionado antes es solo un ejemplo de su saber hacer. Es su reconocimiento de que ciertos aspectos de la novela ya no encajan con nuestra época y, por lo tanto, es necesario tomar un camino diferente. Es dirigirse al personaje y decirle: "Eres importante y quiero que lo sepas. Tanto tú como el espectador". Esto es aplicable a todos los aspectos de la película: la interpretación, la dirección visual, el desarrollo de personajes, el sonido y la narración.

La secuela empieza donde terminó Dune (2022). Paul Atreides (Timothée Chalamet) y su madre Lady Jessica (Rebecca Ferguson) se han unido a los Fremen, los nativos de Arrakis -planeta codiciado porque en él se encuentra la preciada especia melange- liderados por Stilgar (Javier Bardem). Entre ellos se encuentra también Chani (Zendaya), la chica que Paul ve en sus sueños. El protagonista va adaptándose a vivir como un nativo más mientras el emperador de la Galaxia y los Harkonnen le dan por muerto.

Hay nuevos añadidos en Dune 2. Christopher Walken da vida al emperador y Florence Pugh a su misteriosa e inteligente hija bene gessreit Irulan. Austin Butler, por su parte, debuta como el sádico Feyd-Rautha.

A oídos de todos llega la noticia de que una figura mesiánica está entre los Fremen. Ese es Paul, quien representa el choque religioso en los Fremen. Por un lado están los adultos creyentes del sur. Por otro, los jóvenes terrenales del norte que creen que ese mesías del que hablan las profecías no va a salvar a su pueblo de la opresión. Para ellos, los Fremen salvarán a los Fremen. Siltgar es de los primeros. Chani de los segundos.

Hablando de Chani. Ella es uno de los personajes que más se desvía de la obra original. Su cambio es radical y arriesgado, alejándola del destino que Herbert le asignó. Esta audaz decisión resulta efectiva y, para quienes han leído el libro, anticipar el futuro que el director le reserva a Chani es emocionante. Aquí radica gran parte de la épica de la película. Dune 2 no solo va de emocionantes secuencias de acción, también residentes en ella un profundo sentimiento poético que contribuye a ofrecer su mejor versión.

Dune 2 es una experiencia cinematográfica excepcional, rara de encontrar en una sala de cine. No se repetirá, pero dejará huella en el futuro. Cuando la ves, como espectadora, te sientes valorada y completamente satisfecha. Cuando ves Dune 2, no tienes dudas: estás frente a una obra maestra de la ciencia ficción.

Puedes leer la crítica completa aquí: El sexo está bien, pero ¿has visto Dune 2?