Los años 2000 vivieron su particular época dorada de animación. Fue la época de mayor expansión de DreamWorks Animation y el nacimiento de grandes sagas como Shrek, Kung Fu Panda o Ice Age, que venía de 20th Century Fox Animation. En general, eran producciones que se salían del monopolio de Disney y ofrecían al público infantil otro tipo de entretenimiento, quizás un poco más macarra o travieso que las tradicionales historias de La casa de Mickey Mouse.
En esos años se estrenaron muchas películas que, a pesar de tener éxito en su momento, no llegaron a mantener su popularidad con el paso del tiempo. Una de ellas fue Robots, una cinta dirigida por Chris Wedge que merece la pena recordar 20 años después de su estreno.
Robots sigue a un robot inventor que tiene planes muy ambiciosos para su futuro. Rodney Copperbottom sueña con trabajar para su ídolo, Bigweld, en Robot City. Bigweld da empleo a muchos inventores y dona piezas de repuesto a robots que no tienen recursos económicos. Cuando el invento de Rodney, un robot volador diseñado para ayudar a su padre en las cocinas de un restaurante, fracase estrepitosamente, el joven viajará a Robot City para pedirle una oportunidad a su ídolo.
Pero las Industrias Bigweld ahora tiene un nuevo director ejecutivo, quien quiere erradicar de la ciudad a cualquier robot con dificultades.
20th Century Fox
Robots es una pequeña joya animada que pasó desapercibida tras su estreno en 2005. A pesar de haber conseguido 262 millones de dólares en taquilla es uno de esos títulos que pocos recuerdan que existe, pero deberíamos prestarle más atención. En el reparto de voces originales cuenta con Ewan McGregor y Robin Williams como la pareja de protagonistas. Amanda Bynes, Greg Kinnear y Mel Brooks también aportaron su granito de arena, entre muchos otros.
La película de Chris Wedge presenta una notable atención al detalle, tanto en el aspecto visual como en la narrativa, lo que la convierte en una delicia audiovisual. Además, el guion a seis manos de David Lidnsay-Abaire, Lowell Ganz y Babaloo Mandel es ingeniosamente divertido y funciona tanto para niños, que se lo pasarán en grande, como para los adultos, que recibirán la historia con mucha calidez.
Cuando llegó a cines en el año 2005, hubo medios que llegaron a asegurar que Robots creó "su propio género de películas de animación". Algo que no pilló por sorpresa al director, que afirmó que "estas películas son mucho más que animación". Wedge aseguró que quería trabajar en una secuela de Robots, pero nunca llegó a buen puerto. En su lugar, Blue Sky Studios se centró en el desarrollo de Ice Age, que fue mejor acogida.