Si intentas hacer una lista mental de las diez películas más costosas de la historia del cine, es posible que no caigas en que Jurassic World: El Reino Caído aún aguanta en el puesto número 4, costando la friolera de 465 millones de dólares (unos 70 millones detrás de la primera, El despertar de la Fuerza). Mereció la pena, claro, porque JA Bayona amasó 1310 millones en taquilla, pero pese a todo fue una señal de que quizá era el momento de parar con los presupuestos desquiciados. Pero claro, ¿cómo haces, sin ese dinero, la escena del volcán?
Dinosaurios a la parrilla
Muchos creyeron que los guionistas se sacaron de la manga la trama del volcán que está a punto de explotar, pero lo cierto es que en Parque Jurásico, la novela original, ya se habla del volcán, e incluso decidieron añadir, en esta quinta parte, diálogos que estaban en el libro. No es que a Steven Spielberg le diera igual, porque en El Mundo Perdido ya deja claro que Hammond utilizaba el poder geotérmico para que todo funcionara en sus islas. Sí, no solo en la Isla Sorna, donde se desarrolla esta entrega.
Es más: en la primera entrega de Jurassic World, para ir plantando las semillas, introdujeron el volcán en el centro de la isla dentro de los folletos del parque en Isla Nublar. Así, cuando el volcán explota en El Reino Caído, era solo cuestión de tiempo: ¡No pones un volcán en una película si no es para que lo destruya todo por el camino!
De hecho, el mismo nombre de la isla, Nublar, viene de que estaba siempre rodeada de neblina por culpa de los gases del volcán en cuestión. Así pues, que explote no es un mero mecanismo de guion barato: ¡Llevaban preparándolo más de dos décadas!