Llevamos décadas hablando de las "chicas Almodóvar" pero el director odia el concepto: "No me llevo bien con ese término"
Alicia P. Ferreirós
Amante de las series y gran aficionada al terror, la ciencia ficción, la crónica negra y el ‘true crime’.

"Yo no lo utilizo en mi vida". El director manchego cree que desvaloriza a las actrices

Rossy de Palma. Carmen Maura. Verónica Forqué. Penélope Cruz... Llevamos décadas hablando de las "chicas Almodóvar", un concepto dedicado a englobar a las actrices con las que a Pedro Almodóvar le ha gustado trabajar a lo largo de su carrera y con las que ha contado a menudo en sus películas, pero no ha sido hasta ahora, en su visita al podcast La pija y la quinqui, que el director de cine más reputado de nuestro país ha revelado que no está cómodo con el término.

Almodóvar, que el pasado día 20 de marzo estrenó su nueva película Amarga Navidad, siente que utilizar ese concepto para referirse a las actrices que le han acompañado en sus proyectos las desvaloriza, así que nunca ha podido abrazarlo del todo.

"Pues a mí me desconcierta ese término", respondía tajante cuando Mariang le preguntaba por la relación que tenía con el concepto. "Me desconcierta porque, primeramente, para mí son actrices, aunque sea la primera vez que trabajan. He trabajado con mucha gente que no era actor en ese momento. Rossy de Palma, por ejemplo, lo primero que hacía era ese plano icónico en La ley del deseo. Antonio Banderas, la primera cosa que hacía, que acababa de llegar a Madrid, fue Laberinto de pasiones".

Es una cosa más mediática que asumida por mí, porque yo creo que en el hecho de llamar "chica Almodóvar" había un cierto, no sé si desprecio, pero sí falta de apreciación de que son actrices y se han convertido en actrices

"Es verdad que algunas empiezan sin serlo, pero acaban, como Rossy, convirtiéndose en actrices. Para mí es un término que yo no utilizo en mi vida. En mi vida se me ocurriría hablar de mí mismo en tercera persona, pero yo no me llevo bien con ese término", explica. Sin embargo, el director es consciente de que, desde la perspectiva de las actrices, no es un concepto negativo. "Lo que pasa es que ellas sí lo llevan bien. Rossy [De Palma] en este momento es mucho más Almodóvar que yo. Va por el mundo siendo la Almodóvar viviente ahora mismo y ha hecho una gran carrera de eso en todo el mundo".

En su reflexión, Almodóvar ha aprovechado, además, para contar una anécdota que nunca antes había compartido sobre el concepto: cuando Joaquín Sabina lo utilizó en su canción 'Yo quiero ser una chica Almodóvar' de 1992, no le "hizo ni puñetera gracia".

"A mí no me interesó nada. De hecho, no me gustó nada. Y él, de algún modo, se enteró porque yo no dije ni una palabra ni le llamé para decirle: 'Oye, qué bien'. No hablamos de ello, y tampoco he visto muchas veces en mi vida a Sabina", contó. "Y yo creo que él llevaba mal que yo no estuviera de acuerdo con esa canción, porque era un poco crítico con ellas. [...] Había un poquito de mala leche debajo, que él diría que es crítica social. Pero a mí no me hizo ni puñetera gracia".

"Esta es la primera vez que lo digo a propósito", añadió.

FBwhatsapp facebook Tweet
Links relacionados