Es una de las películas de ciencia ficción más difíciles de entender, pero la trama está llena de pistas que hay que descifrar
Sara Heredia
Sara Heredia
-Redactora jefe SensaCine
Cargada con una mente abierta y mucha curiosidad, explora cualquier documental, película, serie y miniserie que empiece a hacer ruido.

Fue un fracaso en taquilla en el momento de su estreno, pero se ha convertido, indudablemente, en un título de ciencia ficción de culto

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El cine está lleno de historias de éxito inesperado, pero pocas son tan fascinantes como la de Donnie Darko. Hoy en día es considerada una obra de culto indispensable, pero en sus inicios, esta cinta fue catalogada como una "película maldita". Su estreno en cines se topó con una serie de infortunios que escaparon por completo al control de su director, Richard Kelly. Originalmente, Kelly se inspiró en la historia real de un bloque de hielo que se desprendió de un avión y destruyó el techo de una casa, pero para hacer la trama más oscura, decidió que lo que caería sobre la habitación del protagonista sería la turbina entera de un avión comercial. Trágicamente, la película se estrenó en octubre de 2001, apenas unas semanas después del atentado de las Torres Gemelas. En un país completamente traumatizado, donde la publicidad se redujo al mínimo y nadie quería oír hablar de accidentes aéreos, la cinta se estrelló estrepitosamente en la taquilla.

En una nueva pieza de No es como las demás, Lume analiza esta joya de la ciencia ficción.

Ambientada en 1988, la historia refleja los suburbios del sueño americano, marcados por familias idílicas y una profunda hipocresía. Era la época de los gurús de autoayuda que se hacían millonarios vendiendo que cualquier problema se soluciona con "la actitud adecuada". Esto se encarna en Jim Cunningham y en la profesora fanática Kitty Farmer, quien enseña que todo el comportamiento humano se divide simplemente en "miedo" o "amor", negando la tristeza y la complejidad humana. Donnie -interpretado por Jake Gyllenhaal- es el único que se levanta en clase para decir que la vida no es tan simple y que no se pueden encasillar todas las experiencias en dos categorías.

Que la película llegara a existir es un auténtico milagro impulsado por figuras clave. Patrick Swayze, entonces un ídolo intocable por éxitos como Dirty Dancing o Ghost, pidió interpretar al oscuro gurú Jim Cunningham porque quería destruir su encasillamiento de "chico bueno". Swayze se involucró tanto que prestó su rancho real en California para grabar los vídeos de autoayuda de su personaje. Sin embargo, la gran salvadora de Donnie Darko fue Drew Barrymore. Cuando ningún estudio quería financiar una historia tan rara sobre esquizofrenia y viajes en el tiempo, Barrymore se enamoró del guion, puso el dinero a través de su productora y asumió el papel de la profesora de literatura para darle visibilidad en la cartelera.

Las pistas que adelantan la trama y la canción que resume todo en tres minutos

La película brilla por su capacidad de usar la cultura de los años 80 para hacer spoilers sutiles de toda la trama. En las clases de literatura, la profesora hace analizar a los alumnos Los destructores de Graham Greene, un cuento sobre niños que destruyen la casa de un anciano bajo la premisa de que "la destrucción también es una forma de creación". Esto es un espejo de lo que hace Donnie al inundar el instituto y quemar la casa del falso gurú hasta los cimientos. También hay claras referencias al libro La colina de Watership, sobre un conejo marginado con visiones apocalípticas al que toman por loco, y a It de Stephen King. En una escena, la madre de Donnie lee It, una novela donde el monstruo Pennywise se manifiesta ante niños inadaptados, exactamente igual que hace Frank el conejo con Donnie. Además, King es experto en usar el típico vecindario americano perfecto para mostrar el lado oscuro del mundo adulto.

A nivel visual, hay homenajes a E.T. de Spielberg con los chicos pedaleando en bicicleta por la noche, y un guiño premonitorio cuando Donnie y su novia Gretchen van a un cine vacío a ver Posesión Infernal, adelantando cómo Donnie, "poseído", irá a quemar la casa del gurú. Incluso la banda sonora cuenta el final desde el principio. La cinta arranca con la canción 'The Killing Moon' del grupo Echo & the Bunnymen ("los hombres conejo"), cuya letra dice: "El destino contra tu voluntad esperará hasta que te entregues a él", resumiendo sutilmente toda la película en una sola frase durante los primeros tres minutos.

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Aviso de 'spoilers': explicamos el final

A Donnie lo tachan de loco y le diagnostican esquizofrenia paranoide, pero en realidad no está enfermo; sufre de una "sobredosis de lucidez". Su hiperempatía le impide tragar con la falsedad del mundo adulto. En una sociedad manipulada y ultraconservadora —que defiende a un depredador sexual por ser famoso, despide a la profesora de literatura por fomentar el pensamiento crítico y cohíbe al profesor de ciencias—, los adultos no medican a Donnie para curarle, sino para apagarlo y silenciar sus preguntas incómodas.

El viaje cósmico de la cinta culmina cuando Frank atropella a Gretchen y Donnie le dispara en el ojo, creando al fantasma que viajará al pasado para guiarlo. Cuando el tiempo retrocede y Donnie vuelve a su cama esperando a que caiga la turbina, se echa a reír a carcajadas. Se ríe porque por fin lo entiende todo: sabe que nunca estuvo loco y tiene el poder real de elegir.

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