Aunque en un principio fue el proyecto marginado de DreamWorks al que se caía como castigo para los animadores que no daban la talla en El príncipe de Egipto, Shrek acabó siendo un bombazo por sorpresa. Tanto, que la propia empresa que la consideraba una película menor empezó a preparar nuevas animaciones para incitar su compra en DVD, que se anunció con un final extendido. Y vaya final.
I'm a believer
Al final del VHS y en los extras del DVD, Shrek aún continuaba 3 minutos más con lo que se ha conocido como Shrek en el baile con karaoke en la ciénaga, un corto donde todos los personajes bailan y cantan una mezcla de canciones de pop y rap como Just the way you are, Like a virgin, Baby got back o Who let the dogs out? No tiene mucho más. Simplemente, los personajes cantan y hacen gracietas como excusa para gastarse unos euros más en el formato doméstico.
Sin embargo, hay un detalle perturbador que a día de hoy todavía sigue dando de qué hablar: en un momento dado, se revela que Lord Farquaad, que minutos antes se había comido la dragona, ¡sigue vivo! Es más, canta Stayin' Alive con una cerilla en el estómago, y la dragona se pone un micrófono en el estómago para que le podamos escuchar. Uf.
Dicho sea de paso, no hay opción a que siga vivo porque años después aparecería como un fantasma en Shrek 4-D, la montaña rusa basada en la saga, así que básicamente lo que vimos en el DVD y no veremos en el reestreno es... la digestión de Farquaad. Causando traumas en toda una generación a ritmo de Bee Gees.