James Cameron ya no está tan seguro de dirigir las secuelas de Avatar. Hace 17 años, el cineasta llevó a la gran pantalla la película más taquillera de todos los tiempos, una historia de ciencia ficción que volvió a los cines 13 años después con la secuela Avatar: El sentido del agua (2022). La cosa no iba a quedarse ahí. El plan original era hacer tres entregas más. La tercera, Avatar: Fuego y ceniza (2025), arrasó en taquilla como sus predecesoras, pero no alcanzó las cifras a las que la saga está acostumbrada. La película, en sí, no fue recibida de forma demasiado positiva. El entusiasmo inicial ha quedado un poco mermado y, mientras se planea cómo hacer Avatar 4 y Avatar 5 más baratas y cortas, Cameron se pregunta si es el momento de dejar ir su gran creación. Al menos, detrás de las cámaras.
"Esa es la pregunta clave", ha confesado en una entrevista con motivo del premio Logro Artístico de Toda la Vida del Governor General's Performing Arts Awards (GGPAA) que ha recibido en Canadá, su país natal. "El universo de Avatar ha mantenido su impulso durante 21 años, ya que empezamos en 2005. Me tomé un tiempo libre para construir un sumergible y bucear hasta el punto más profundo del planeta, pero después volví a Avatar. Y ha sido una especie de continuidad ininterrumpida".
Continúa: "Estoy en ese punto de analizar el panorama y preguntarme: '¿Qué otras historias quiero contar? ¿Cuántas de ellas necesito dirigir yo mismo en comparación con escribirlas o producirlas con otros cineastas?". Si decide no dirigir, eso no le aparta por completo del mundo de Pandora. Él es su creador, guionista y productor. Seguiría participando en él, pero en otras labores.
"He visto la película 18 veces": James Cameron y Steven Spielberg perdieron la cabeza con esta obra maestra de la ciencia ficciónEn los últimos años, Cameron se ha vinculado a otros proyectos cinematográficos. Las adaptaciones de Ghosts of Hiroshima y Los diablos son un par de ellos. Dirigir una película de Avatar supone mucho trabajo y es complicado salir del mundo de Pandora para dedicarse a otras cosas.
Por ello, Cameron está evaluando los proyectos futuros basándose en el impacto que cree que tendrán. "El criterio, literalmente, lo he trazado para mí mismo durante las últimas dos semanas, comenzó con: '¿Qué hará el mayor bien?'. Lo puse en mayúsculas en la parte de arriba. Y comencé a analizar todos los proyectos que más me gustan, preguntándome: '¿Cómo va a mejorar esto nuestra situación? ¿Cómo va a hacer que el mundo sea mejor para nuestros hijos?".
Todavía no se ha decantado por nada. "Aún no he tomado esas decisiones. Todavía me encuentro en este estado intermedio, trazando el plan para el último acto, por así decirlo. Y no sé si ese último acto durará un año o veinte".
La decepción de 'Avatar: Fuego y ceniza'
20th Century Studios
A pesar de las dudas, el trabajo en las secuelas de Avatar no ha parado. El pasado mes de abril, la productora Rae Sanchini confirmó que los guiones están terminados y que el equipo creativo sigue trabajando. Más tarde, Cameron contó que está explorando nuevas tecnologías para hacer las secuelas "en la mitad de tiempo y con dos tercios del coste".
La recaudación de la última entrega, aunque elevada, no fue suficiente. Mientras que Avatar y Avatar: El sentido del agua lideran la lista de películas más taquilleras de la historia, la tercera -que tuvo un presupuesto de entre 350 y 400 millones de dólares- se ha quedado en la decimosexta posición con 1.485 millones de dólares recaudados en todo el mundo. Sí. Es mucho dinero, pero poco en comparación con los 2.923 y 2.799 millones de dólares que consiguieron, respectivamente, Avatar y Avatar 2.
El futuro de las secuelas no está decidido, tal y como contó Cameron el pasado mes de marzo. "Para que quede claro, ni siquiera hemos decidido si seguiremos adelante ahora mismo", contó. "Pero si lo hiciéramos, diría que es probable, aunque no al 100%. Aprenderemos de las lecciones de las tres películas".