Muchas veces se nos olvida, pero Tom Cruise no fue siempre miembro de la Cienciología. De hecho, en un principio iba para cura e incluso empezó a tomar clases para convertirse en sacerdote, hasta que descubrió el poder de la actuación... y de las luces de Hollywood. Siempre se dice que se casó muy joven, a los 25 años, con Mimi Rogers (que fue la que le llevó a la Cienciología), pero lo cierto es que por aquel entonces ya era una estrella. Y, aunque forma parte de su historia oscura, ¡vaya que si aprovechó serlo!
Un negocio poco arriesgado
Imagina que tienes 21 años, te estás convirtiendo en una estrella de cine y el mundo está tan a tus pies que incluso vas a protagonizar una película con Rebecca De Mornay titulada Risky Business: de una manera u otra se te tiene que subir a la cabeza. En el caso de Cruise, dedicaba las noches a "estudiar la Biblia"... mientras las chicas que esperaban en su puerta, una tras otra, iban pasando. O eso es lo que afirmó en su biografía su compañero de reparto Curtis Armstrong.
"Le preguntaba si le gustaría tomar algo con nosotros en el bar. 'No', recuerdo que decía, 'tengo una reunión por la mañana. Voy directo a la cama, a estudiar mis diálogos. Y luego me gustaría leer la Biblia un poco antes de dormir' (...) Pero luego, volviendo tarde una noche, encontré tres o cuatro jóvenes esperando en el pasillo, fuera de la habitación de Tom. Recuerdo pensar 'Tom se va a enfadar si estas chicas guapísimas interfieren con su lectura de la Biblia'. Así que les pregunté si había algo que pudiera hacer para ayudarlas".
Warner
Armstrong continúa con su historia, no sin señalar que fue el primer sorprendido cuando, en su momento, se dudó de la sexualidad de Cruise: "Como imaginarás, la cosa no salió bien: "Me miraron, y en ese momento la puerta de Tom se abrió y otra chica salió ajustándose el pelo y marchándose, mientras la primera chica en la cola entraba en la habitación de Tom. Era un joven que sabía algo sobre el reparto del tiempo y entendía cómo hacer malabares entre el estudio de la Biblia y las mamadas. Me fui a la cama solo esa noche pensando que eso me pasaba por no ser religioso".
¡Ah! Mientras tanto, Cruise estaba teniendo un affaire con De Mornay, porque a los 21 años el tiempo es infinito. Tanto, que te da tiempo a leer la Biblia tantas veces como quieras en una noche. Ejem, ejem.