Durante la universidad, buscando las películas más raras del mundo para reírnos a gusto, cayó en nuestras manos América 3000, una de tantas copias baratas de Mad Max cuyo doblaje pasado de vueltas hizo que estuviéramos el resto de la carrera usando la palabra "plasticoguay". Poco imaginábamos que entre las imágenes de ese VHS cutre se encontraba la mismísima Lisa Kudrow en el primer papel de toda su vida. Bueno, una no llega a ser Phoebe Buffay de repente.
Una actuación plasticoguay
La película, ambientada en un Colorado post-apocalíptico cientos de años tras una guerra nuclear ente la Unión Soviética y los Estados Unidos, se centra en dos facciones: las mujeres, dominantes y fuertes, y los hombres, esclavos sexuales de ellas. Entre secuencias absurdas e intentos cutres de buscar un mensaje a favor de la paz estaba Kudrow, cuya experiencia hasta ese momento había sido en grupos de improvisación junto a, por ejemplo, Conan O'Brien, no dudó en aceptar el papel.
Eso sí, no ha hablado normalmente de ese papel en las entrevistas sobre su carrera, y no es de extrañar que no esté muy orgullosa (y, total, ni siquiera está acreditada). Lo cierto es que estuvo varios años yendo de aquí para allá hasta que consiguió el papel de Roz en Frasier. No, no recuerdas mal: tras un piloto desastroso llamaron a Peri Gilpin, que, como todos sabemos, se quedó hasta el final de la serie.
Su tristeza no duró mucho, porque enseguida la ficharon como Úrsula Buffay en Loco por ti... y poco después consiguió su primera gran oportunidad en una pequeña sitcom conocida como Friends. A partir de ahí, sobra decir que ha podido hacer lo que le ha dado la gana con su carrera, desde maravillas como The Comeback hasta proyectos personales como Web Therapy. Por suerte, no ha necesitado hacer America 4000.