Los 80 fueron una de las épocas doradas del cine de fantasía. Puede que hable un poco nuestra nostalgia de 'millenials', pero hay hechos indiscutibles. Fue un periodo de tiempo donde confluyeron la revolución de los efectos prácticos, los estudios ávidos de historias de este tipo tras el éxito masivo de Star Wars y la audiencia dispuesta a invadir los cines para consumir estas películas.
En los 80, los estudios dieron vía libre a creadores como Ridley Scott con Legend, Ron Howard con Willow y Terry Gilliam con Los héroes del tiempo. Esta última película es la que vamos a recordar hoy, aprovechando que Sean Connery hubiese cumplido 96 años. Si te apetece verla, está disponible en el catálogo de Prime Video.
De qué trata 'Los héroes del tiempo'
Un grupo de enanos ladrones ha conseguido un poderoso artefacto que les permite abrir portales a diferentes épocas. Junto a un joven llamado Kevin, se embarcan en una aventura que los lleva a conocer a figuras históricas como Napoleón, Robin Hood y Agamenón, e incluso a la cubierta del Titanic. Pero cuidado, este grupo está formado por auténticos expertos ladrones que se robarán cualquier cosa que no esté clavada.
La situación se complica cuando el artefacto cae en manos del mal personificado, quien no alberga intenciones nobles. Para recuperarlo, el grupo de aventureros debe emplear todos los medios imaginables de diferentes épocas.
HandMade Films
La película está dirigida por el genio de los Monty Python, Terry Gilliam, quien coescribió la historia junto a Michael Palin. Surgió después de que no pudiera llevar a cabo su ambiciosa Brazil y pensara que una película familiar igual era más fácil de financiar. La cinta fue un éxito de crítica y público. Recaudó 42 millones de dólares para un presupuesto de 5 millones.
Algo que debió de alegrar mucho a Sean Connery, cuyo contrato estaba basado básicamente en las ganancias de la cinta en taquilla. En el guion que escribieron Gilliam y Palin la descripción de Agamenón decía lo siguiente: "Al quitarse el casco, se revela que no es otro que Sean Connery o un actor de igual categoría, pero más barato".
El equipo no tenía intenciones reales ni esperanzas de conseguir a una estrella de tal magnitud para lo que consideraban una película pequeña, pero el productor Denis O'Brien localizó a Connery en un campo de golf y, para suerte de todos, resultó que el actor era un gran fan de los Monty Python. Sorprendido de que Terry Gilliam tuviera tantos problemas para financiar un presupuesto de apenas 5 millones de dólares, Connery aceptó participar en la película sin cobrar nada por adelantado, a cambio de un porcentaje de las ganancias en taquilla.
Los héroes del tiempo triunfó en gran parte gracias al característico humor de los Monty Python que impregnó la cinta. Gilliam estrenó una cinta para niños mucho más rebelde que otras de la época y, junto a su imaginería desbordante, no tardó en hacerse un hueco en esta generación.