La maquinaria de Hollywood suele estar siempre engrasada para no dejar escapar a ninguna estrella precoz. Esto no quiere decir que sus métodos funcionen para todos, o que él éxito no les pueda alcanzar a algunos de manera más tardía. Al fin y al cabo, una de las grandes leyendas del cine se volvió una a través métodos poco convencionales.
Clint Eastwood se veía a sí mismo siendo actor de éxito, pero su camino para llegar a serlo está yendo de desvíos previos. Antes siquiera de meterse en audiciones estaba alternando trabajos de todo tipo, incluyendo ser empleado de gasolinera, leñador, camionero y trabajador de un alto horno. En el camino fue también reclutado por el ejército para luchar en Corea.
Del ejército a Hollywood
Eastwood regresó del servicio militar en 1953, mismo año donde se casó con su primera esposa Maggie Johnson. Al poco, intentó perseguir su sueño, recibiendo ayuda de un hombre llamado Chuck Hill que tenía contactos en Hollywood y le conoció de estar destinados en Fort Ord. Esos contactos le colocaron frente al director de cine Arthur Lubin.
Lubin admitió estar más impresionado con la altura y la buena percha de Eastwood que por sus habilidades como actor, por lo que le sugirió tomar clases antes de meterse a audiciones. En 1954 consiguió ser contratado por Universal para ir apareciendo en una serie de roles menores, algunos incluso sin acreditar. Todo el proceso frustró en parte a Eastwood, aunque finalmente gozó de cierto éxito al protagonizar la serie Rawhide en 1958.
Clint Eastwood fue reclutado para la guerra de Corea pero terminó cayéndose del avión y nadando entre tiburones: "no recuerdo cuánto tardé en salir"La serie estuvo en emisión varios años y, si bien no era el rol más gratificante que interpretó Eastwood, le dio estabilidad durante un tiempo. Además de preparación para embarcarse a Italia y protagonizar para Sergio Leone un imponente personaje en la película Por un puñado de dólares. A eso le siguió una increíble trayectoria para ser una leyenda absoluta del cine, tanto delante como detrás de las cámaras.