No todo el mundo puede elegir cuando está empezando a trabajar, y toca pasar por empleos que por un motivo u otro dejan que desear. Para los actores, eso implica papeles bastante pequeños o casi insignificantes, producciones que se vuelven algo caóticas o películas finales realmente pobres.
A Michael J. Fox le tocó la lotería cuando tuvo que reemplazar improvisadamente al protagonista de Regreso al futuro, volviéndose una estrella mayor de lo que estaba logrando ser con la exitosa serie de televisión Enredos de familia. Pero antes de esos dos trabajos que le dieron fama y estabilidad tuvo que aceptar prácticamente lo que fuese.
Locuras de juventud
Es como acabó en Locuras de medianoche, una comedia juvenil de Disney protagonizada por el también debutante David Naughton. Fue también la primera oportunidad de muchos actores jóvenes, con los que Fox creó una buena relación al tener que pasar muchas horas juntos durante jornadas de rodaje nocturnas.
”La combinación de noches largas y jóvenes actores le dio al plató un ambiente desenfadado de fiesta universitaria” explicó el actor en su autobiografía Lucky Man. El rodaje tenía un ambiente distendido que consideraron que se trasladaría a la película final, pero no fue el caso porque fue un fracaso en público y también crítica.
Mucha gente ni siquiera sabe que existe: Michael J. Fox protagonizó otra película de viajes en el tiempo 29 años después de 'Regreso al futuro III'”Al menos nos echamos unas risas” recordó Fox de la experiencia en su libro. “Personalmente, me bastaba con estar allí. ¿Y qué si me pasaba toda la noche trabajando en un proyecto cutre?”. La experiencia, al menos, le dejó unos cuantos “días libres para hacer audiciones para otros proyectos mejores”.