Hace tiempo que dejó de interpretar su icónico papel de Antonio Alcántara en Cuéntame como pasó, pero Imanol Arias tiene el honor de ser uno de los actores más reconocidos y populares en España, inconfundible prácticamente para cualquier generación. No obstante, ya era archiconocido cuando se metió en el papel del patriarca de la longeva serie de RTVE: a sus 70 años tiene más de medio siglo de carrera a sus espaldas y cuenta con una dilatada trayectoria en teatro, cine y televisión que comenzó de una forma muy precaria, pero fue posible gracias a una sacrificada apuesta personal por la que luchó mucho.
Imanol Arias ha trasmitido su pasión por el arte interpretativo a sus dos hijos, Jon Arias (39 años) y Daniel Arias (24 años), que tuvo con la también actriz Pastora Vega durante su matrimonio entre 1984 y 2009.
Por un lado, Jon Arias lleva aproximadamente 10 años dedicándose al oficio y ya le hemos visto en series como Instinto, Derecho a soñar, Chacal o la misma Cuéntame cómo pasó, en la que trabajó junto a su padre. Recientemente, también en la película de David Trueba Siempre es invierno. Por otro, Daniel Arias comenzó un poco más tarde, aunque muy joven y con una vocación muy clara para el oficio.
A sus casi 25 años ya le hemos visto en diversas series y películas, como El Internado: Las Cumbres o interpretando la versión joven de su padre en Cuéntame cómo pasó, o en recientes largometrajes como 13 exorcismos o Mala persona. También ha debutado como director de su propio corto, La Garita, que protagonizó su hermano Jon Arias.
Instagram @danielarias.v
"Mis padres son un apoyo para mí para todo en mi vida, tanto a nivel profesional como personal", aseguraba feliz en declaraciones a Vanitatis este mes de septiembre durante el evento e lanzamiento de la agencia de formación actoral La LanzaderAct. "Igual que he podido hablar de lo que pasa en el trabajo, también he podido hablar con mi hermano, con mi madre y con mi padre de las cosas que me pasan en la vida". "Además, está el plus de que, si algún día yo tengo una mala experiencia en un rodaje, llego a casa y tengo unos padres y un hermano que entienden porque les ha podido pasar lo mismo", añade.
Tal y como contó él mismo en una entrevista con La Vanguardia, comenzó a interesarse muy pronto por el cine, especialmente por el montaje de vídeos y rápido tuvo claro a lo que quería dedicar su vida. Además, reconocía que no fue un buen estudiante y que ya en esa etapa soñaba con ser actor.
En el cole estaba harto de estudiar, se me daban fatal las mates, y ya decía: el día que actúe y dirija, ahí estaré bien. Ahora que estoy en ello, pienso 'qué agobio los castings, qué inseguridad'
"Hay que tener una identidad bien definida, porque vivimos expuestos constantemente a las redes sociales, donde es fácil compararse o sentir ansiedad al ver que otros avanzan. Saber quién eres y confiar en tu propio camino ayuda a mantener el foco en uno mismo y no en lo que hacen los demás. Pero eso se extiende a todos, tanto a la industria del cine como a cualquier persona", añadió.