Es innegable que los últimos años nuestras perspectivas han sido profundamente transformadas por la irrupción de la Inteligencia Artificial, hagamos uso de la misma o no. Está en todas las conversaciones cotidianas y en redes. Empresas como las que componen las industrias del entretenimiento buscan como implementarla. Se monta un buen revuelo cuando se comprueban trazas de algo generativo no humano en algo que consumimos.
En cierto modo, vivimos con una nueva especie de miedo: la paranoIA. Que nos cuelen un uso pobre de esta tecnología y que no seamos capaz de darnos cuenta. O peor, que veamos algo y estemos pensando dónde puede haber habido uso de IA. En casos recientes como Animales, la última película de Ben Affleck, se han resaltados muchos posibles ejemplos después de que la estrella y director hubiese confirmado su uso en áreas no especificadas.
La paranoIA
Sin embargo, la consecuencia de esta nueva relación con los vídeos que vemos o la música que escuchamos es asumir cualquier error como consecuencia de una IA. En la última semana se ha visto un caso paradigmático, donde la cantante Olivia Rodrigo fue acusada de emplear la IA en su último videoclip para su canción ‘Expectations’ junto a Chappel Roan, donde se incluye secuencias animadas en dos dimensiones con estilo retro.
Haciendo pausas detenidas muchos usuarios en redes se percataron de errores como manos que pasan a tener cuatro dedos en lugar de cinco, extremidades que desaparecen, cambios de colores puntuales. No había duda para muchos, tenía que haberse usado IA generativa. Sin embargo, en cuentas fans de la estrella del pop se compartieron clips de cómo se hizo la secuencia del videoclip de manera manual, por personas humanas. Los errores que se aprecian son clásicos errores de barrido que se daban a menudo en la animación de este estilo. Fuera una manera indirecta pero clara de desmentir una acusación.
"2001' va sobre la IA y plantea grandes interrogantes": la nueva película del director de 'Resident Evil' recoge el testigo de KubrickEs bastante posible incluso que la cantante o su equipo preparasen este video ante la previsión acusaciones de este tipo, ya que estamos acostumbrados a que salgan a la mínima (también porque ocasionalmente se muestra que es verdad). No deja de ser un caso que muestra cómo han cambiado nuestras expectativas con el audiovisual con el que interactuamos. Hay una intranquilidad continua y también ganas de echar a los pies de los caballos a la mínima que se aprecia un desliz en esta dirección. Era todo más sencillo cuando la gente hacía un mal trabajo y simplemente se señalaba que era malo.